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Judiciales

Caída de grupo bursátil y cerealista

El segundo default de Casanovas

Tras la crisis que sufrió en agosto, arregló un plan de pagos con acreedores financieros. Pero no hubo final feliz

Ahorristas minoristas que colocaron sus fondos al financista Daniel Casanovas aseguraron que el empresario entró ahora en un nuevo default. En efecto, según denuncian, dejó de cumplir los compromisos de devolución de fondos tal como había prometido luego de la cesación de pagaos en la que entró a finales de 2019.

 

En agosto del año pasado las empresas de Casanovas empezaron a entrar en default. Primero entró en crisis su negocio agropecuario con el default de Cereales del Sur (CDS) y luego el impago se extendió a sus negocios de intermediación financiera, tanto bursátil como extra bursátil.

 

Con respecto a CDS, a fines de agosto pidió la convocatoria de acreedores con un impago de $450M, proceso que se empezó a tramitar en el juzgado civil y comercial de la jueza Silvia Cicuto.

 

Por su parte, la sociedad de Bolsa del grupo (CGV) entró en default por $150 M en cheques de pago diferido garantizados por warrants. En ese caso, y ante decisiones judiciales en el marco de la convocatoria de CDS que impidieron liquidar las garantías y en medio de temores de que los granos warranteados no estuvieran, Casanovas se constituyó en deudor solidario y armó un fideicomiso (poniendo un campo a modo de refuerzo de garantía) por el cuál a los tenedores de cheques impagos que se adhierán les irá pagando su deuda en cuotas dolarizadas a partir de mediados de año.

 

Pero mientras más o menos pudo acomodar esos dos frentes, el que se le sigue complicando es otro flanco de impagos: el de las colocaciones bursátiles y extra bursátiles. Producto de ese impago, su financiera extra-bursátil (Rosario E-trader) fue a convocatoria en noviembre con un impago de $142M. Además, su agencia de Bolsa fue suspendida por todos los mercados y la Comisión Nacional de Valores (CNV)

 

Para encarrilar ese frente tejió a finales de noviembre acuerdos particulares con los ahorristas para devolverles a plazo y sin quita esos fondos. En algunos casos, pactó devoluciones mensuales y en otros casos hasta semanales. Incluso, a algunos inversores extra bursátiles con mucho poder de fuego real en la calle les prefirió devolverles el monto adeudado rápidamente.

 

Pero en enero los acreedores medianos –que habían colocado entre u$s10.000 y u$s 30.000- empezaron a notar que Casanovas se retrasaba en concretar los pagos prometidos para saldar la deuda. Y luego de las excusas usuales, como el retraso por los feriados por las fiestas de fin de año, sus abogados aseguraban que en cuanto se concrete una prometida recepción de fondos del exterior (de los cuáles nunca se precisaron orígenes y montos) se regularizarían los pagos de las cuotas. Pero pasaron las semanas y nunca se cumplió con la normalización y ese grupo de acreedores minoristas nunca más cobró un peso. Además, los abogados que venían intermediando (y poniendo en marzo como excusa para poder girar los fondos el inicio de la cuarentena) ya ni les responden los llamados, según consignaron a punto biz acreedores afectados.

 

Una particularidad de este default es que hay inversores minoristas que señalan que Casanvoas les vendió activos bursátiles (bonos) sin autorización, lo que constituiría un delito penal de gravedad, pero al menos hasta ahora no hay denuncias penales contra la malograda agencia. Abogados de Casanovas no respondieron ayer ante la consulta de punto biz para que expliquen las razones del nuevo default del grupo.

 

26.05.2020 07:00 | Fuente: Mariano Galíndez (punto biz)

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