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Para evaluar mejor tus decisiones

Cuatro errores financieros que se interponen en tu camino al éxito

Al igual que en cualquier otra área, las malas decisiones financieras pueden convertirse en un hábito, por lo que es aconsejable enfrentarse a ellas lo antes posible.

Estos son los cuatro tipos de errores financieros que se interponen en tu camino al éxito:

 

1. Dejar que tu ego dirija las decisiones financieras

Las decisiones financieras impulsadas por el ego te impiden administrar de manera prudente cualquier dinero que tengas. Algunos ejemplos son la compra de objetos costosos destinados a crear la percepción de que se está mejor económicamente de la realidad, sentirse invencible y pensar que se es más inteligente de lo que realmente se es: esta es una de las razones por las que algunas personas no contrataron expertos ni buscan consejos de especialistas, es decir, toman riesgos sin realizar debidamente su tarea.

Este tipo de decisión está estrechamente relacionada con otra: dejar que factores externos decidan qué hacer con tu dinero. Mantenerse al día con las decisiones de gasto es un ejemplo, al igual que la presión de un cónyuge, familiar, amigo o compañero de trabajo.

 

2. Permitir que tus emociones se interpongan en el camino

Las decisiones que se basan en emociones espontáneas casi nunca salen bien. Lo mismo ocurre con las compras espontáneas, que podrían estar relacionadas con errores basados ​​en la emoción, pero también podrían ser causadas por la fatiga de la decisión. Por ejemplo, recibís una gran bonificación o un aumento de sueldo y, en el calor del momento, te encontrás en una concesionaria comprando un nuevo auto de lujo.

 

3. Preferir la ignorancia o pensar demasiado en tus elecciones

Operar desde un lugar de ignorancia (no hacer tu tarea, ya sea por ego o por otra razón) o pensar demasiado en tus elecciones son extremos opuestos del espectro, pero ambos pueden conducir a errores perjudiciales.

Tomar decisiones por impaciencia también es un mal movimiento. Por ejemplo, liquidar inversiones durante una recesión en el mercado puede ser una acción basada en el miedo o impulsada por la falta de paciencia. Hacer cualquier compra importante sin querer pasar el tiempo suficiente investigando (ignorancia) es otro ejemplo.

 

4. Tomar decisiones por miedo o estrés

Nunca tomes decisiones de dinero por miedo o estrés. Considera como un mal movimiento liquidar inversiones a largo plazo durante una recesión en el mercado de valores. Los estudios han demostrado que el estrés reduce tu cociente intelectual un 13%, por lo que deberías evitar tomar decisiones financieras cuando estás bajo estrés.

Una causa estrechamente relacionada con las malas decisiones es la desesperación: decisiones tomadas desde una posición de debilidad. Por lo general, son el resultado de malas elecciones anteriores y siempre son forzadas por un tercero, como un prestamista, agencia gubernamental, compañía de tarjetas de crédito, empleador, cónyuge, familia o amigos.

 

Una vez que comenzás a tomar malas decisiones con frecuencia, puede convertirse en un hábito como cualquier otro. En primer lugar, es mejor comprender qué impulsa esas malas decisiones, algo que puede ayudarte a evitar tomarlas en el futuro.

12.02.2020 12:12 | Fuente: Business Insider

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