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Quiénes son y qué hicieron

Cinco científicos rosarinos entre los 100 mejores del país

Cinco investigadores que trabajan en institutos del Centro Científico Tecnológico Conicet Rosario recibieron ayer sus diplomas al mérito Konex en Ciencia y Tecnología, en un acto realizado en la Ciudad Cultural Konex en Buenos Aires. Los científicos considerados entre los cien más destacados del país en el decenio 2003/2013 son los doctores: Néstor Carrillo, Teodoro Kaufman, Ernesto Mata, Alejandro Olivieri y Alejandro Vila.

 “Vivir en estado de arrebatado asombro”

Néstor Carrillo es investigador superior de Conicet en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) y profesor de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario. Realizó su doctorado como becario de CONICET,  luego llevó a cabo estudios posdoctorales en Alemania y Estados Unidos. Su actual tema de investigación es el estrés ambiental en plantas que según explica “es una problemática interesante desde el punto de vista agronómico porque más del cincuenta por ciento del rendimiento de las cosechas puede caer por condiciones ambientales adversas”. Comenzó estudiando ingeniería y luego se pasó a bioquímica. Fue allí donde descubrió que “para ser un científico exitoso no hace falta ser un superdotado, que el método y la curiosidad son un motor fuertísimo para motivarse”. El investigador indica que, en su caso, la elección de la carrera científica no fue premeditada.

“La Ciencia es una construcción progresiva y, sobre todo, colectiva en la cual mucha gente contribuye y siempre es difícil hacerse protagonista exclusivo”, opina el doctor Carillo y señala que “si no hubiera un placer en hacerse preguntas diarias, en disfrutar del día a día y vivir en estado de arrebatado asombro, sería imposible proseguir con la tarea”.

“La ciencia es gregaria”

Teodoro Kaufman es investigador principal de Conicet, actual director del Instituto de Química Rosario (Iquir), y profesor titular del Departamento de Química Orgánica del Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Comenzó su carrera en Conicet en 1982 como becario y realizó estudios posdoctorales en Estados Unidos y estadías de investigación en Brasil.

Actualmente, Kaufman y su equipo se encuentran estudiando la síntesis de varios productos bioactivos (antiparasitarios, antibióticos, anticancerígenos, anticomplementarios, entre otros) y sus aspectos químicos y físicoquímicos que hacen a la calidad los medicamentos. “Los planes de trabajo son cada vez más complejos, sofisticados y ambiciosos, reflejando el progreso de nuestro aprendizaje”, remarca.

“La noticia del otorgamiento de esta distinción me sorprendió y a la vez me hizo sentir sumamente halagado, gratificado por quienes estaban reconociendo en mi persona algo más que el impacto de mis aportes al desarrollo de la química orgánica en el país”, dice el investigador ya que considera que el Konex “pone en valor” el apoyo de su familia, maestros, compañeros de trabajo y, fundamentalmente, la dedicación de todos aquellos colaboradores que contribuyeron infatigables a materializar sus sueños y a transformar los proyectos en realidades. “La ciencia es gregaria”, concluye Kaufman.

“Los científicos tenemos un importante compromiso con la sociedad”

Ernesto Mata es investigador principal de Conicet en el Iquir donde comenzó su carrera hace 28 años. También se desempeña como profesor titular del área de Química Medicinal de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR y como director del Doctorado en Química.

Su grupo desarrolló en el país la primera línea de investigación en metodologías de Química Combinatoria y diversidad molecular, un conjunto de métodos que permiten acelerar la producción de moléculas orgánicas por síntesis. Según explica el doctor Mata “las moléculas orgánicas son el componente activo de los medicamentos, por ello estas metodologías son importantes en el área relacionada con el descubrimiento de nuevos medicamentos ya que es necesario disponer de muchas moléculas para obtener un fármaco comercial”.
“Los científicos tenemos un importante compromiso con la sociedad en que estamos insertos”,  remarca Mata al referirse al rol de los investigadores. “Está claro que nuestro trabajo debe estar, directa o indirectamente, dirigido a mejorar la calidad de vida de la población” afirma e indica que “hoy los científicos hemos tomado conciencia de la importancia de hacer conocer nuestro trabajo y los beneficios que de ello surgen hacia la sociedad a la que pertenecemos”.
 
“La ciencia ha tenido éxito en empresas consideradas casi imposibles en el pasado”

Alejandro Olivieri es investigador superior de Conicet en el Iquir y profesor titular del área de Química Analítica General de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Comenzó su carrera en CONICET en 1983 como becario doctoral y luego realizó estudios posdoctorales en Estados Unidos.

Olivieri se especializa en la quimiometría,  una disciplina relativamente reciente que reúne Química con Matemática y Estadística y aplica esas herramientas teóricas al análisis de datos numéricos provenientes de fuentes diversas, particularmente, de instrumentos usados en el laboratorio de análisis químico de sustancias y muestras de interés (biológicas, farmacéuticas, industriales, ambientales, entre otras). La quimiometría pretende facilitar el trabajo del químico, en particular del químico analítico, ya que procesar la información que se obtiene de los instrumentos modernos es una tarea demasiado compleja para un analista.

Para Olivieri, el principal rol del investigador en la sociedad es el de transmitirle la necesidad de pensar científicamente en la solución a los problemas. “La ciencia ha tenido éxito en empresas consideradas casi imposibles en el pasado, como la exploración espacial, la cura de algunas enfermedades mediante la medicina moderna y la producción de materiales con propiedades antes inconcebibles”, enumera el investigador y sostiene que “debería tener un éxito similar en otras empresas de la misma o mayor importancia, como la de mitigar el hambre y la miseria e impedir la guerra”.
 
Alejandro Vila


Vila es investigador superior del  Conicet en el  IBR donde actualmente se desempeña como director. También es profesor asociado de Biofísica en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR.  Realizó estudios posdoctorales en Italia. Por su labor científica ha recibido los premios Eduardo de Robertis (SeCyT), Ernesto Galloni(Academia Nacional de Ciencias), Ranwell Caputto (Academia Nacional de Ciencias), Rafael Labriola (Asociación Química Argentina) y María Cristina Giordano (Asociación Argentina de Investigación en Fisicoquímica). Ha sido galardonado dos veces como International Research Scholar del Howard Hughes Medical Institute (2002-2006, 2007-2011), y ha recibido la beca de la John Simon Guggenheim Foundation (2009).

Vila, experto en estructura-función de proteínas, es uno de los pioneros en la aplicación de la técnica de Resonancia Magnética en Biología Estructural en el país. Sus temas de investigación incluyen el estudio de la resistencia bacteriana a antibióticos, y el desarrollo de estrategias para controlarla, y los mecanismos de transporte y almacenamiento de metales en sistemas biológicos.
 

18.09.2013 07:00 | Fuente: Conicet Rosario