Por Redacción
En el evento “Constuyendo Litoral”, especialistas advirtieron que el verdadero reto pasa por redefinir el sistema logístico.
La hidrovía volvió a ponerse bajo la lupa en Rosario, no solo por la inminente definición de su nueva concesión, sino por qué hacer con un sistema clave que, pese a su potencial, arrastra años de atraso. En ese marco, referentes técnicos coincidieron en que hay tres desafíos centrales que definirán si el corredor fluvial puede convertirse en un verdadero motor de competitividad.
El planteo se dio durante el panel sobre la Vía Navegable Troncal en el evento “Construyendo Litoral”, organizado por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) en Puerto Norte. Allí, el director del Programa de Infraestructura de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Juan Carlos Venesia, sostuvo que el proceso licitatorio actual “es el más encaminado” de los últimos 15 años, tras una serie de intentos fallidos.
Sin embargo, advirtió que el avance administrativo no alcanza si no se corrigen problemas estructurales. Entre ellos, la falta histórica de un órgano de control efectivo, que dejó como saldo una débil base de información para planificar el desarrollo del sistema. “Hace 25 años no generamos activos sustanciales en términos de información”, señaló.
Sacar la hidrovía del “garage”
El primer desafío, según Venesia, es poner en valor una infraestructura que lleva más de una década sin desarrollos de fondo. En ese punto, subrayó la necesidad de definir con precisión los límites operativos del sistema, especialmente en términos de profundidad.
La nueva concesión podría llevar el calado a niveles de entre 40 y 44 pies en los próximos años, una variable que no es técnica sino estratégica, ya que de ella depende qué tipo de buques pueden operar y, en consecuencia, qué costos logísticos enfrenta la exportación argentina.
Redefinir el mapa logístico
El segundo eje apunta a una transformación más profunda y apunta a repensar el esquema logístico del país. Esto implica recuperar áreas portuarias que quedaron obsoletas, mejorar accesos viales y ferroviarios y articular un sistema que hoy funciona de manera fragmentada.
“La oportunidad es reconfigurar todo el mapa de accesibilidad”, planteó Venesia, en referencia a nodos como Zárate-Campana o incluso terminales de alto nivel que hoy tienen limitaciones en su conexión terrestre.
En ese contexto, la hidrovía aparece como columna vertebral de una red que debe integrar no solo granos, sino también nuevas cargas, como la minería o el transporte regional por barcazas.
Pasar de corredor a hub regional
El tercer desafío es cambiar el rol del sistema y dejar de ser un simple canal de salida de exportaciones para convertirse en un hub logístico de la cuenca del Plata. Esto supone potenciar el cabotaje y captar mayor volumen de cargas regionales.
Hoy, el transporte fluvial creció respecto de los años noventa -pasó de poco más de un millón de toneladas a más de 20 millones-, pero todavía está lejos de su techo. En paralelo, países vecinos avanzan a mayor velocidad en integración y eficiencia.
Un sistema con brechas
El diagnóstico se completa con datos que muestran las debilidades estructurales. El ingeniero Jorge Abramian advirtió que Argentina presenta un crecimiento muy por debajo de sus competidores: mientras las exportaciones locales de granos avanzaron alrededor de 3,2%, Brasil lo hizo a un ritmo cercano al 9,5%.
A eso se suma un estancamiento en el movimiento de contenedores, que se mantiene prácticamente sin cambios desde hace dos décadas, y una fuerte heterogeneidad en la infraestructura portuaria.
“Conviven instalaciones modernas con otras fuera de estándar o directamente subutilizadas”, explicó. En algunos casos, incluso, la capacidad creció por encima de la demanda, generando inversiones ociosas.
Más allá de la obra en sí, los especialistas coincidieron en que el desarrollo del sistema depende de tener cargas, como condición básica. “Sin carga, no hay puerto”, resumió Abramian, marcando el límite de cualquier estrategia basada solo en infraestructura.
En esa línea, la posible expansión de la minería aparece como una oportunidad, aunque su impacto dependerá de factores como la ubicación de los yacimientos y la conexión ferroviaria con los puertos.
El mensaje final dejó una idea central: la hidrovía puede ser el eje de una nueva etapa para la logística argentina, pero eso exige mucho más que dragado. Requiere planificación, coordinación público-privada y, sobre todo, evitar repetir los errores que hoy explican buena parte del atraso.
CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES.
Si querés ser protagonista de los Negocios necesitás información.
Si estás acá es porque necesitás esta información.
Por asesoramiento personalizado o consulta de Planes Corporativos escribinos a [email protected]. Whatsapp al 3415034363.
Si sos Suscriptor ingresá:
CONTACTOS
Redacción: [email protected]
Publicidad: [email protected]
Suscripción y Circulación: [email protected]
Domicilio: Rioja 1065 Piso 3, 2000 Rosario.
SOBRE PUNTO BIZ
Punto biz es un medio de información impulsado por periodistas y empresarios de Rosario. Apuesta a ser un aporte para el desarrollo de la región en base a los siguientes postulados:
STAFF
Director General: Julio Torné. [email protected]
Director Periodístico: Gabriel González. [email protected]
CONTACTOS
Redacción: [email protected]
Publicidad: [email protected]
Suscripción y Circulación: [email protected]
Domicilio: Rioja 1065 Piso 3, 2000 Rosario.
¿Querés recibir notificaciones de alertas?