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A la pileta

Los beneficios de nadar

En su reciente libro, el nadador olímpico José Meolans explica por qué este deporte es tan beneficioso para la salud.

La natación es uno de los deportes más completos que existen, ya que permite ejercitar todas las partes del cuerpo, de forma tanto aeróbica como anaeróbica. Además, nadar es la actividad más recomendada para personas que padecen de escoleosis y otros problemas de la columna y posturales. Como no es un deporte de impacto, el ejercicio acuático es ideal para personas con complicaciones en rodillas y pies, sin riesgo de lesiones.

Según el nadador olímpico José Meolans, campeón argentino, panamericano y del mundo que publicó recientemente el libro Nadar, por qué la natación nos ayuda a vivir mejor, “Nadar mejora la capacidad motriz, ayuda a mantenerse en forma y, por supuesto, disminuye el estrés. Además, es una actividad que exige mucha disciplina. Y ordena los hábitos.”

Por otro lado, al ser una disciplina de bajo impacto, la natación funciona también para aquéllos que pretenden rehabilitarse de algunas dolencias, sin límite de edad para quienes la practican.

Un aspecto interesante de esta actividad es que influye en la alimentación, ya que los alimentos que se ingieren aportan la energía necesaria para nadar. “¿Qué hay que comer? Depende de cada nadador. Lo mejor es consultar a un nutricionista que sepa armar una dieta teniendo en cuenta la altura, el peso, las exigencias de cada uno”, propone Meolans, y advierte que es necesario tener cuidado con los suplementos vitamínicos: “Sin estudios previos, pueden ser peligrosos”.

Para lograr una técnica adecuada, es necesaio mejorar la coordinación de brazos y piernas para minimizar el desgaste. No es aconsejable hacer fuerza con la cabeza o con otras partes del cuerpo que compensen la falta de coordinación. “Antes de nadar rápido hay que nadar bien. Para esto es necesario el aporte de un entrenador”, dice el deportista al respecto.

En cuanto a la “cancha”, para practicar natación hay que tener en cuenta que es distinto nadar en una pileta que hacerlo en el mar o en un río. “Lo que cambian, básicamente, son las referencias. Por eso hay que tomar distintas precauciones y ser responsable”, aconseja Meolans.

Finalmente, el autor de Nadar destaca cómo la natación permite alcanzar las potencialidades de la mente humana, y relata una experiencia personal: “En 2001, competía en Berlín en la prueba de los 200 metros libres. Justo antes de largar se me rompió la malla. ‘¿Qué hago?’, pensé. ‘¿Me retiro?’. Era una malla finita, súper ajustada, de ésas que te cubren desde los tobillos hasta el cuello. No tenía tiempo de ir a cambiármela al vestuario. Mi temor era que, al agacharme, la malla se rompiera del todo. Con el riesgo de quedarme desnudo, me tiré a la pileta y nadé igual. Lo más curioso fue que terminé ganando. Se ve que, al pensar en la malla, dejé de pensar en la carrera. Perdido por perdido, nadé liberado. Y lo hice más rápido que nunca”.

07.12.2016 14:27 | Fuente:

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