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Agro

Lo que se viene

El futuro de los activos de Vicentin ante un descenlace incierto

El futuro de los activos de Vicentin ante un escenario incierto.
Patricio Dobal

La semana que arranca es clave para definir la lista de impugnaciones al plan de pagos que terciarán en la definición del juez respecto de la homologación del acuerdo.

Mientras transcurre el plazo de 10 días que estableció el juez Fabián Lorenzini para que se presenten impugnaciones al acuerdo preventivo de pago que canalizó Vicentin, surgen interrogantes sobre cómo sería el futuro de la agroexportadora en default ante un escenario de cramdown, cuando la firma ya adelantó que no va a mejorar su oferta a los acreedores. La que viene será una semana cargada de definiciones.

Por estas horas transcurre el compás de espera que el magistrado actuante fijó y se aguarda que antes del próximo fin de semana Lorenzini se expida para ver si homologa finalmente el esquema de pagos. 

Por lo pronto en las últimas horas voceros del Banco Nación indicaron a Punto biz de la inminente impugnación del acuerdo, en sintonía con otros actores que entienden que el esquema de liquidación de deuda que logró la doble mayoría de acreedores de la agroexportadora no puede ser habilitada por el fuero civil que hasta el momento corrió vista a las partes respecto de que la hoja de ruta fue recepcionada y cumplió con los avales correspondientes.

Ahora bien, mientras se navega en el terreno de las hipótesis sobre lo que determinará Lorenzini con las impugnaciones sobre la mesa una vez que se termine el tiempo, es interesante pensar qué puede pasar una vez iniciado el periodo de cramdown, en tanto y en cuanto el juez decida desestimar el acuerdo preventivo de la agroexportadora.

El futuro de los activos de Vicentin ante un escenario incierto.

Por lo pronto, los abogados civilistas cercanos al expediente concuerdan al insistir que el cramdown es una etapa más de un proceso de convocatoria de acreedores y como tal parte de la hipótesis de que en esa etapa Vicentin SAIC sigue al mando de los activos que le pertenecen.

La visión llega luego del comunicado firmado por el directorio de Vicentin. Allí salieron a defender el acuerdo y el mensaje fue una contestación al parte de prensa difundido horas antes por el Banco Nación, donde adelantaba las impugnaciones. En el punteo, los accionistas de la agroexportadora intentaron ser claros: o la homologación del acuerdo o ninguna otra chance de cobro para los acreedores y sostenimiento de empleos para el personal.

El documento oficial de Vicentin deja entrever incluso la chance de que la empresa decida de hecho retirarse antes de un eventual decreto de quiebra. En la misiva, no se hace alusión a la investigación penal en marcha que de hecho el próximo 4 de mayo llevará a audiencia imputativa para inculpar de nuevos delitos al directorio y los síndicos de la firma.

Volviendo al expediente civil, durante el periodo de exclusividad, como su nombre lo indica, el único que puede hacer propuesta a los acreedores para cancelar el pasivo es la concursada. Cuando se abre el cramdown, se llama un periodo de concurrencia donde cualquier tercero interesado puede formular propuesta a los acreedores. Incluso la concursada puede mejorar su oferta.

El futuro de los activos de Vicentin ante un escenario incierto.

Lo que se sabe es que no hay interés de Vicentin de mejorar su oferta. En la vereda de enfrente oficialmente no se ventiló ningún acuerdo para competir con el plan de liquidación de deudas de la agroexportadora.

Fuentes vinculadas a la sindicatura le ven poco vuelo a un plan de salvataje externo a sabiendas de que el último tiempo no se filtró iniciativa alguna ni del pool de acreedores enarbolado detrás de la familia Grassi -quienes en su momento militaron un plan alternativo- ni de parte de ningún otro grupo empresario ligado a la agroexportación. “Quién desde el exterior puede pretender invertir en los activos de Vicentin en una coyuntura como la actual al margen de los interesados estratégicos mencionados en el acuerdo preventivo. Cuando recién se abrió el período de exclusividad hubo un mandato del juez para hallar potenciales interesados en Brasil y Estados Unidos y aquellas incursiones no arrojaron ningún éxito”, planteó un referente de peso de la sindicatura.

“Doy fe que a nivel ministerial en la cartera nacional de Economía, ni desde el entorno de la titular del Banco Nación, Silvina Batakis, existe iniciativa alguna para ensayar un rescate de los activos de Vicentin SAIC”, confió una fuente ligada al gremio aceitero, cuyos abogados siguen de cerca los avatares del concurso y también se anotaron en la fila de actores decididos a impugnar el acuerdo preventivo. Algunos de ese riñón todavía añoran la chance de un salvataje gubernamental, como estrategia para ganar soberanía en el manejo de un tajada de la agroexportación.

El futuro de los activos de Vicentin ante un escenario incierto.

Escenario de quiebra

Si existe una salida anticipada de Vicentin Saic de la administración de los activos, el riesgo laboral sería inmediato, independientemente de la existencia de un interventor que sería quién tendría que intentar pilotear las plantas de la compañía hasta la liquidación de los bienes.

Aunque se trata del concurso preventivo más voluminoso en cuánto a pasivo en juego que se tenga registro en el país, aquellos que interpretan hace décadas la Ley de Quiebras y Concurso aseguran que la Justicia intentaría primero liquidar todos los activos en conjunto. “Podría llegar a ocurrir de no haber existido una oferta por todo el paquete en la etapa de cramdown que se dé finalmente en la instancia quiebra. En esa fase la oferta es por los activos, pero no por las deudas que sí hay que abonarlas en casa de un rescate en la fase concursal”, manifestaron desde la sindicatura. 

De no existir un actor o un pool de inversores en quedarse con todo el combo, se pasaría de inmediato al desguace, planta por planta, una instancia todavía más trabajosa.

Algunos referentes del fuero civil y comercial recuerdan lo ocurrido con la liquidación de la vieja Refinería San Lorenzo en medio de la quiebra de Oil Combustibles. Hubo planes de compra antes en la etapa concursal, pero fue luego de que bajó el martillo del juez y activó la quiebra que se la quedaron YPF S.A. y Dapsa (Destilería Argentina de Petróleo). Dapsa controla hoyt muchas de las bocas de expendio de Oil y la petrolera estatal tiene la llave de la refinería en el cordón industrial. Si bien realizó tareas de saneamiento en el complejo, las acciones estuvieron orientadas a la preservación de la planta, sin que hasta el día de hoy existan novedades respecto de la reactivación del lugar.

El costo social de aquella quiebra fue más que doloroso para el cordón industrial. Aplicada a caso de Vicentin, que cuenta con más de un millar de empleados directos, podría constituirse en una bomba que le sume tensión a un año por demás agitado desde el punto de vista económico y social, matizado además por las elecciones.
 

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