• Dólar Banco Nación $885.50
  • Contado con liqui $1047.54
  • Dólar MEP $1005.46
  • Dólar Turista $1416.80
  • Dólar Libre $1005.00
  • Dólar Banco Nación $885.50
  • Contado con liqui $1047.54
  • Dólar MEP $1005.46
  • Dólar Turista $1416.80
  • Dólar Libre $1005.00

Política

Panorama provincial

“Te amo, te odio, dame más” (Serú Girán, 1981), by Maximiliano Pullaro

“Te amo, te odio, dame más” (Serú Girán, 1981), by Maximiliano Pullaro
Mauro Aguilar

El gobernador maniobra en zig zag con relación al gobierno nacional. Pelea por retenciones pero condenó el paro. Se tensionan las paritarias con el sector público. 

Haciendo equilibrio sobre el lodo de un país impreciso, convulsionado e impredecible, Maximiliano Pullaro osciló en la última semana entre críticas y apoyos al gobierno de Javier Milei. La misma mano que golpeó al libertario por la aplicación de retenciones al campo y a la industria, fue la que terminó tendiéndose para apoyar a la gestión presidencial tras el primer paro lanzado por las centrales sindicales. Existen, en ese gesto de respaldo, una dosis de convicción, pero también algunas de necesidad.

El radical trata de construir un vínculo en el que cada uno defiende sus intereses, pero en el que encuentra, además, sorpresas propias de una gestión que aplica formas desacostumbradas para la política tradicional. 

El gobernador se siente a gusto y en sintonía con aquellos que manejan un lenguaje afín, propio de la gestión pública. Por caso, con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Lo mismo le sucedía con quien hasta el viernes fue el titular de Infraestructura, Guillermo Ferraro, cuyo conocimiento celebraba, por ejemplo, de todas las obras que Santa Fe necesita en las rutas que confluyen en el sector portuario, claves para dinamizar las exportaciones. Lo va a extrañar, porque el canal de diálogo con ese funcionario estaba aceitado. 

Pullaro confirmó hace varios días que la aplicación de retenciones a las economías regionales que la Ley Ómnibus pretende imponer no pasaba el filtro de los legisladores de la Unión Cívica Radical y que soliviantaba a otros gobernadores de peso en la región, como el cordobés Martín Llaryora o el entrerriano Rogelio Frigerio. El santafesino activó entonces las negociaciones para sumar su rechazo pleno a ese punto de las reformas libertarias. El radical viajó a Buenos Aires para hacer lobby, y el martes se internó en el Congreso para sumar voluntades. 

Públicamente salió a comprometer a todos los diputados de la provincia para que pongan un freno a las retenciones. Con matices, logró sumar a la mayoría: socialistas, radicales e incluso los representantes del PRO. Los legisladores amarillos tuvieron que ir a explicarle a los principales referentes partidarios –Bullrich, Mauricio Macri– que en el tema retenciones debían atender primero el reclamo de sus coprovincianos antes que seguir las demandas del presidente. Dieciséis de los diecinueve representantes santafesinos están inclinados por la negativa. 

Apenas los tres libertarios están dispuestos a votar con los ojos cerrados. En esos caso es  la lealtad es hacia el hombre que posibilitó la llegada a sus bancas, aun cuando la iniciativa afecte el corazón productivo de la provincia que representan. 

Tensión en aumento y retroceso con biocombustibles

Lejos de disiparse la tensión, en la semana crecieron los contrapuntos y se borraron de un plumazo algunos pactos alcanzados. El ministro de Economía, Luis Caputo, amenazó con recortar partidas a las provincias en caso de no aprobarse las leyes reclamadas por el presidente y Pullaro contraatacó asegurando que, al menos en el caso de Santa Fe, no se subordinaría a la billetera. La bronca fue escalando y el jueves se filtró un exabrupto presidencial. En reunión de gabinete nacional Milei prometió dejar a los gobernadores “sin un peso” y “fundirlos a todos” si no acompañaban las reformas. 

La pelea se extiende y “el de las retenciones no es el único tema para batallar. Cuando en Santa Fe se creía cerrado un acuerdo para incluir reformas en el capítulo de los biocombustibles, finalmente eso quedó sin incluir en el dictamen oficial. 

Las seis provincias productoras de biodiesel y bioetanol –además de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Tucumán, Salta y Jujuy– vieron con sorpresa cómo se desechó el borrador donde se contemplaban distintos puntos para favorecer a esa industria, fomentando competitividad y el equilibrio entre las pymes y grandes empresas productoras, mientras se acompaña el proceso de desregulación que alienta el gobierno nacional.

“Siempre que Nación necesita fondos le mete la mano en el bolsillo a Santa Fe. Pensamos que con un Gobierno liberal esto no iba a ser así”, se quejó el ministro santafesino de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, al ver cómo se esfumaba el texto pactado. 

Paro y apoyo

Pero no todos fueron dardos para la gestión presidencial. Cada vez que puede, Pullaro se muestra contemplativo con Milei. Son respaldos calculados, claro. Primero, reconoce el apoyo popular con el que llegó al poder el libertario. Pero, además, necesita la asistencia nacional para encarar temas calientes. Uno de ellos, quizás el que más aqueja a las grandes urbes santafesinas, el de la seguridad. El gobernador tiene una relación pulida con Bullrich. Manejan, en tándem, el promocionado comando unificado de fuerzas de seguridad con el que esperan moderar los desesperantes índices de violencia que padece, en especial, Rosario. Con la ministra se ven con frecuencia. La ex candidata presidencial volvió a recibirlo en su despacho el viernes 19. 

Esos gestos muestran a un Pullaro buscando tener buena sintonía con el gobierno libertario. Excepto que surgan diferencias puntuales como con el tema de las retenciones, el radical intentará además mostrarse cerca para no aportarle músculo a una oposición de la que recela con fuerzas: el kirchnerismo, los estructurales sindicales o la izquierda, los grupos y referencias partidarias que sostuvieron el primer paro lanzado contra la gestión de Milei. 

Pullaro salió a desmarcarse rápido de la huelga. “Yo no comparto este paro. No lo comparto porque creo que al presidente hay que acompañarlo para que pueda llevar adelante las medidas. Nosotros acompañamos al presidente Javier Milei, salvo en el esquema de retenciones que sentimos que es sumamente injusto para Santa Fe”, explicó el santafesino. 

Ese respaldo fue cuestionado duramente por los sindicatos provinciales. Distintos dirigentes le reclamaron al gobernador que en lugar de cuestionar la medida de fuerza, cumpla con las paritarias de 2023. El jueves hubo nueva reunión con los docentes y la oferta salarial sigue sin aparecer. Se encienden, allí, algunas alertas rojas. La semana próxima será el turno de sentarse con los trabajadores estatales. Desde Hacienda insisten en que los recursos públicos con los que cuentan son magros y que los aumentos irán atados a la recaudación. Con ese panorama, nadie se atreve a pronosticar qué sucederá con el comienzo de clases. Todo sucede sobre el lodazal de un país dislocado. 

CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES.

Si querés ser protagonista de los Negocios necesitás información.
Si estás acá es porque necesitás esta información.

SUSCRIBITE

Por asesoramiento personalizado o consulta de Planes Corporativos escribinos a suscripcion@puntobiz.com.ar. Whatsapp al 3415034363.

Más info

Lo que tenés que saber de Política

Las más leidas

Además

La sesión de tu cuenta se cerro por exceso de usuarios.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?