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Gestión

Por Daniel Colombo

Cansancio durante el año: cuidado de no terminar quemado

Estamos en épocas de cambios vertiginosos: todo transcurre a tal velocidad, que las personas rara vez terminamos de adaptarnos a ese ritmo.

En verdad, lo que sí hacemos permanentemente es sobre adaptarnos, que tiene que ver con hacer permanentemente un esfuerzo extra para ajustarnos física, mental y emocionalmente para poder responder lo mejor posible a los estímulos y situaciones que se van presentando. 

La pregunta es: ¿qué sucede cuando lo hacemos durante meses y años en forma continuada? La respuesta: Síndrome de Burnout (“quemado”). 

El Burnout acaba de ser catalogada como enfermedad y como uno de los causantes de trastornos mentales, según la última Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) elaborada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) de mayo de 2019.

Esta enfermedad es descripta por la OMS como “un agotamiento físico y mental debido al estrés crónico asociado con el trabajo y el desempleo”, y aparece cuando la persona no logra gestionar convenientemente y con éxito sus responsabilidades laborales. Las consecuencias están a la vista: sentimiento permanente de falta de energía o agotamiento; aumento de la distancia mental respecto al trabajo (menor involucramiento) o sentimientos negativos o cínicos hacia él (“me da igual”); además de una eficacia de desempeño notablemente reducida.

Un aspecto importante para tener en cuenta es que sentir cansancio y estrés en forma temporal o por picos de trabajo no es necesariamente síntoma de Burnout; para llegar a ese punto deben darse ciertas condiciones, como puntualiza la Licenciada en psicología Mónica Muruaga, en su libro “Preparados, listos, out”, coautora con quien firma este artículo:

- Se considera que el estrés por desgaste se produce cuando se extiende entre uno y tres años seguidos.
- Aparece la despersonalización: no te reconoces como la persona que sabes que eres en esencia. Manifiestas la ira, el enojo, la tensión permanente.
- Baja muy notablemente el rendimiento y tu autoestima laboral: tienes la sensación de que estás trabajando mal, te sientes inferior al resto, cualquier tarea menor te parece que te sobrepasa y que no estarás a la altura de lo que se espera de ti; falta de iniciativa y sentimiento de abatimiento; no quieres ir a trabajar y te cuesta levantarte, entre múltiples manifestaciones.

Para las empresas y organizaciones es sumamente grave dejar pasar los síntomas tempranos, como falta de involucramiento del trabajador, ira, problemas de comunicación, aislamiento, poca participación en los equipos, y una tendencia al aislamiento y al ausentismo laboral pronunciado.

• El cansancio de mitad del año y cómo afrontarlo

Las situaciones desafiantes de cualquier orden como reorganizaciones, fusiones y cambios de directivos; los cambios permanentes en las condiciones de un país, como una baja en las condiciones de vida aceptables, confusión y caos social; y las transformaciones en general producen un impacto en lo físico y las emociones. 

• Técnicas de afrontamiento

Es necesario aprender a gestionar el estrés cotidiano. Sin embargo, sostenido en el tiempo, se produce un efecto de desgaste que va carcomiendo internamente la capacidad de respuesta natural de los seres humanos. Allí suelen aparecer síntomas de leves a severos, y que es necesario atender con los profesionales médicos y de la salud mental lo antes posible.

28.06.2019 10:30 | Fuente:

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