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Política

La mira en los temas regionales

Perotti no nacionalizó el triunfo y siguió buscando no cerrarse a los K

"Se entendió que no es el momento de sólo hablarle a los nuestros y a los convencidos", dijo en su primer discurso tras conocerse su victoria.

Anoche, tras conocerse su histórico triunfo, Omar Perotti aseguraba no haber recibido llamado telefónico de dirigentes nacionales. Y en su primer discurso como gobernador electo repitió la misma fórmula de campaña: no nacionalizar la contienda.

 

En efecto, Perotti se cuidó de abordar los temas delicados, como el avance de la pobreza y la inseguridad, en clave regional. No hubo menciones críticas al gobierno nacional ni favorables a la oposición justicialista. Y en las palabras que cruzó anoche en plena euforia con dirigentes y la prensa resaltó que lo que aseguró el triunfo fue unir al PJ. Y eso es lo que ahora está llamando, precisamente, a cuidar. "Inseguridad, pobreza, desempleo, miedo, chicos sin futuro, esas son los problemas a atacar, pero nada sin unidad en el partido y entre los santafesinos", resaltó. Y no en vano agradeció a las agrupaciones y partidos que permitieron una Paso y luego se integraron "una instancia superadora como es el frente Juntos". Es más, resaltó que "se entendió que no era el momento de hablar sólo a los convencidos y a los propios, que había que abrirse y sumar para ir todos juntos al triunfo".

 

Tratar de contener las diferencias fue lo que le permitió retener buena parte del electorado que había votado por María Eugenia Bielsa en las Paso. Si bien, Antonio Bonfatti logró captar muchos voto kirchnerista de "a pie" que no quiso salirse del progresismo y derrotada la arquitecta se fue para el socialismo, la estructura de militancia K hizo el esfuerzo -porque sabe como todos que Perotti si algo no es es kirchnerista- y no sacó los pies de plato justicialista. 

 

Precisamente, de esa no alineación inmediata a los K se tomaron en la Casa Rosada, y replicaron anoche los grandes medios de prensa porteños, para señalar que no había disgusto por el triunfo del justicialismo. Ese triunfo de un "peronista racional" reemplazo la interpretación de que los triunfos eran de los "oficialismos regionales" a la que venían recurriendo en la Casa Rosada para explicar las malas perfomance de Cambiemos en las elecciones regionales.

 

De cara a lo que viene, tiempista como es, el gobernador electo sabe que ahora tiene seis meses para organizar su gabinete pero sobre todo para esperar a ver qué pasa con el resultado de la elección nacional para definir y acomodar el tenor del rumbo político y económico a seguir en la provincia. Es que de la contienda entre Macri y Pichetto contra Fernández-Fernández, dependerá el estilo de liderazgo de Perotti. Las elecciones nacionales servirán como ordenador hacia adentro del justicialismo provincial y le dará más peso a algunos sectores internos según se defina la presidencia de la Nación. Y ese peso también marcará la intensidad del liderazgo del rafaelino.

 

Cuando se aclare ese panorama nacional, Perotti deberá ordenar su gestión regional con miras a alianzas estratégicas. Es que gobernará con las dos principales ciudades en contra (como Rosario y Santa Fe), pero también con localidades fuertes de otro signo político (como Villa Gobernador Gálvez y San Lorenzo). En el Senado mantiene su fuerza, pero en Diputados además de ser el justicialismo minoría casi que no tiene legisladores propios ya que dentro de su lista la mayoría de las bancas quedaron para el kirchnerismo más puro.

 

 

 

17.06.2019 07:00 | Fuente: punto biz

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