Hace sólo 6 años la familia santafesina Virgolini decidió emprender el negocio del descanso, sin descanso. Es que se lanzaron a producir banquetas, reposeras y sillones playeros al detectar que en su negocio polirrubro costaba conseguir esos productos, como consecuencia de la carencia de fabricantes en la zona. Con esfuerzo y dedicación, la joven empresa logró posicionarse con fuerza en el mercado, recibió la distinción al mérito industrial 2013 de Fisfe y ya piensa triplicarse en producción y espacio en el próximo año.
Bajo el nombre Descansito SRL, la fábrica de 400 metros cuadrados produce 800 piezas por día. La producción no es terciarizada, sino que desde el taller se confecciona el producto de principio a fin.
Con viento a favor, la empresa mayorista santafesina no sólo provee de sus productos a distintas localidades de la provincia, sino que además los distribuye en Córdoba, Buenos Aires, Misiones, Chaco, Jujuy y Salta. “El objetivo es llegar a la mayor cantidad de lugares que podamos, son pocas las fábricas de este tipo de producto en Argentina y eso nos posiciona en una buena situación”, le contó a punto biz Teresita Virgolini, una de las titulares de la empresa que dirige junto a sus dos hermanos y padres.
Como plus, la medida de sustitución de importaciones impactó positivamente al interior del negocio, es que generó un aumentó la demanda del producto. Ante la coyuntura favorable, sus responsables se vieron forzados a adelantar lo que ellos denominan temporada alta, teniendo a su cargo cerca de 35 empleados. “Ese número de trabajadores es el que manejamos en la época donde el trabajo es mayor -en primavera y en verano- y el resto del año ocupamos la mitad porque merma el consumo”, comentó Virgolini y agregó: “Afortunadamente este año nos anticipamos e inauguramos la temporada antes de tiempo por el aumento de los pedidos”.
Con la atmósfera propicia para el desarrollo de este negocio familiar, Descansito ya prevé instalarse en el parque industrial Los Polígonos, en Santa Fe. La nueva planta inaugurará en 2014 y será tres veces mayor a la fábrica actual, tendrá 1200 metros cuadrados. La ampliación vendrá acompañada de un aumento en la mano de obra y de la capacidad productiva. “Estamos pensando en incorporar otro producto a nuestra línea, algo que quizás no esté tan vinculado a una época del año, aunque aún no tenemos definido qué producto elaborar”, comentó Virgolini.
El negocio surgió por la detección de un nicho comercial que faltaba. “Con mi familia tenemos un local polirubro y costaba conseguir alguien que nos vendiera reposeras y productos afines”, recordó Virgolini. Rápidos de reflejos, la familia no dudó en capacitarse para timonear una fábrica de reposeras, banquetas y sillones de playa. “Con esfuerzo, dedicación, inversión y lucha logramos posicionarnos y crecer, que es a lo que siempre apuntamos”, finalizó una de las titulares de Descansito.