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Emprendimientos

Por Aldo Montefiore

Visión 360: cómo saber si mi idea es rentable

En el mundo sobran las ideas, pero de igual forma aparecen las dudas (o excusas). Para los emprendedores que ya tienen un proyecto en marcha o potencial es frecuente escuchar muchas frases y afirmaciones acerca de lo que conviene o corresponde. Mas allá del grado de verdad de esos mensajes, la clave es la ejecución. La implementacion es lo que determina si una idea es rentable o no, ya que cuando uno ingresa a un mercado, los stakeholders se mueven y cambian sus intereses, sus decisiones, y sus movimientos.

Para no construir castillos en el aire es importante filtrar las ideas, teniendo presente los Recursos y la Ejecución. La clave del éxito es atender lo que corresponde cuando conviene. ¿Por dónde empezar? En primer lugar, hay que partir de la simplicidad y la síntesis. Este factor es clave para comunicar, convencer y conseguir enamorar a clientes, proveedores, equipo, inversores y cuanta persona queremos que nos acompañe en el viaje. Más abajo presentamos algunos modelos que han comprobado su eficacia para asignar mejor recursos y esfuerzos.

Primero, la propuesta de valor. Para analizarla, una de las herramientas más útiles es el Value Proposition Canvas, donde se completan las primeras ideas y cómo éstas se relacionan con todos los actores del proyecto: canales, aliados, recursos, entre otros.

Luego, hay que poner en marcha el analizar a partir de rutinas y disciplinas de trabajo, descubriendo estructuras. No conviene hacer todo en simultáneo, sino intercalar entre lo interno y lo externo, aprendiendo del “prueba y error”.

Sin embargo, ¿cuándo vemos la viabilidad económica? Lo mas básico es estimar los ingresos mediente la fórmula precio por cantidad. Pero, además de esto, existen otras variables a tener en cuenta y donde puede ayudar el modelo Pestel (Político, Económico, Social, Tecnológico, Ecológico y Legal) a enfocar cuáles son los riesgos a asumir.

De ahí, la evaluación de lo externo. El mercado cuenta con variadas herramientas del management que pueden ser usadas. Una de ellas son las 5 fuerzas de Porter para refinar el Plan de Acción y hacer una prueba ácida de la Propuesta de Valor; confirmar si uno se va a diferenciar por Calidad o por Costo; anticiparse a los movimientos de los competidores; analizar el alcance de los posibles productos sustitutos. Otra herramienta recomendable es la Matriz BCG, la cual permite evaluar la situación actual del mercado y ver la mejor táctica de ingreso al mismo.

Definida la estrategia, el éxito lo dará la capacidad táctica del equipo. Construir el “nuevo” mercado desde el consumidor, mirando y considerando hasta los mas mínimos detalles. Por último, la velocidad del ciclo hacer-controlar-ajustar-hacer-controlar-pensar es determinante para alcanzar el resultado “aproximado” deseado. Se trata de ir de lo táctico a lo estratégico, ampliar el equipo y conseguir enamorados de la oportunidad que, con pasión, aprovechen las estructuras de pensamiento para que se canalice hacia el hacer. Donde hay pasión siempre hay debate e intercambio, pero que finalmente proyecte hacia el descubrir.

No existen recetas para el hacer, existe el aprender haciendo. Es un aprendizaje sobre la marcha y una vez generado ese “conocimiento”, hay que consolidarlo y multiplicarlo. Hay un momento en que el mercado empieza a traccionar y es ahí cuando hay que ser más ejecutivos y prácticos que nunca. Con energía estructurada y orientada, las probabilidades de éxito son mayores.

07.06.2019 11:21 | Fuente:

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