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Opinión

Cuando se silencien los gritos, esperamos que renazca el diálogo y la racionalidad.

A más de 16 meses de sancionada la Ley Nacional, estos nuevos cruces mediáticos, no hacen más que exponer brutalmente, el "fracaso de la política", es decir la capacidad de buscar acuerdos y encontrar la mejor solución para todos los sectores involucrados, los del capital y los del trabajo.

Hoy el tema, parece distorsionado definitivamente, entre simplificaciones y prejuicios ideológicos; con lo cual las empresas santafesinas -fundamentalmente pymes- seguiremos afrontando mayores costos en las alícuotas del seguro de riesgos del trabajo, pues el objetivo primario de trabajar en la prevención de la salud y seguridad de nuestros trabajadores, ha quedado pulverizado con índices de litigiosidad creciente, que nos confunden a todos y nos alejan de dicho objetivo.

Aquellos que dicen defender irrestrictamente los derechos de los trabajadores, empiezan a poner en serio riesgo la continuidad de esas mismas fuentes laborales, y/o la de nuevos puestos laborales, a partir de las decisiones futuras de nuevas inversiones que, seguramente, priorizarán otros distritos con mayor racionalidad.

No aceptamos y rechazamos imputaciones simplistas, pues nuestro accionar como promotores del desarrollo industrial, y la valoración del aporte del trabajo en ese desarrollo, forma parte de nuestra gestión diaria; por eso les solicitamos a los actores sociales y políticos que nos demos un debate serio y responsable sobre la significancia de la adhesión provincial a la LRT, y a su efectiva aplicación, asegurando el acceso de todos los trabajadores a Comisiones Médicas cercanas a sus domicilios; y que, posteriormente, en forma conjunta, podamos hacer un seguimiento del funcionamiento de la norma, para evitar nuevas distorsiones, cualquiera fuera el origen.

 

11.07.2018 07:00 | Fuente: