• Dólar Banco Nación $1310.00
  • Contado con liqui $1353.80
  • Dólar MEP $1357.34
  • Dólar Turista $1703.00
  • Dólar Libre $1320.00
  • Dólar Banco Nación $1310.00
  • Contado con liqui $1353.80
  • Dólar MEP $1357.34
  • Dólar Turista $1703.00
  • Dólar Libre $1320.00

Agro

Maíz, ¿sí o no?

Entre desafío y oportunidad: qué pasa en la zona extrapampeana

Entre desafío y oportunidad: qué pasa en la zona extrapampeana

Por Redacción

Innovación, ensayo y genética avanzada permiten que el maíz se consolide en regiones antes marginales. 

Lo que hasta hace poco era visto como un “cultivo imposible” en zonas marginales, hoy muestra resultados alentadores gracias a la combinación de conocimiento, ensayo y error, y  -sobre todo- a productores dispuestos a desafiar la lógica.

En campos donde la sequía, la tosca y los suelos pobres parecían condenar a cualquier intento agrícola, el maíz empezó a abrirse camino. Esto se debe a la mejora en la genética de los híbridos, que ahora ofrecen mayor plasticidad reproductiva, al desarrollo de estrategias de manejo adaptadas a ambientes limitados y a la adopción de prácticas sostenibles para un mejor uso del agua. 

“El 80% del resultado pasa por entender el ambiente. Son suelos terriblemente heterogéneos, limitados por tosca y con un clima hostil en cuanto al agua y a las temperaturas. La irregularidad es la característica fundamental”, explicó a este medio el ingeniero agrónomo Edgardo Bazterra, que participó del panel “Maíz extrapampeano, una real oportunidad” en el 4° Congreso Internacional de Maíz. 

La superficie destinada a este cultivo en las provincias del norte experimentó un notable aumento, lo que representa 230.000 hectáreas según la última proyección de siembra. La expansión también alcanzó a provincias como La Pampa, donde se incorporaron unas 120.000 hectáreas adicionales.

Entre desafío y oportunidad: qué pasa en la zona extrapampeana

Del dicho al hecho

En el corazón de la Pampa semiárida, el Establecimiento La Luna logró lo que hasta hace poco parecía imposible: integrar al maíz en la rotación de cultivos y obtener rindes con picos de hasta 8.500 kg/ha. Así, un campo ganadero con monocultivo de trigo se convirtió en un sistema agrícola diversificado y competitivo. 

Esta experiencia que contó en primera persona el productor Martín Donelly vale de ejemplo para ilustrar la transformación. Cuando llegó en 1988 a Guatraché, al sur de Santa Rosa, “la cosa era bastante conservadora”: un poco de ganadería, algo de cría y algunos cultivos finos. Decidió probar algo distinto y se arriesgó por el trigo a gran escala, hasta que las enfermedades y las malezas le jugaron en contra. Ahí apareció el maíz, que terminó ganando protagonismo en la zona. 

El manejo incluyó control de malezas con herbicidas pre-emergentes, la incorporación de cultivos de cobertura por su aporte de nitrógeno y beneficios en malezas, y el uso de herramientas digitales como Experto Bayer y FieldView para monitoreo y análisis de mapas de rendimiento. Con esta estrategia se logró sostener durante más de una década la inclusión del maíz en la rotación -antes descartado en la zona- y generar mayor productividad y rentabilidad. 

“Mapeamos el campo en función de la profundidad de la tosca y definimos ambientes de distinto potencial. El desafío fue ajustar la densidad de siembra a cada uno. En el primer ensayo, 10.000 plantas lograron 4.000 kilos, y una planta producía 400 gramos. Ahí vimos que era posible”, sostuvo. 

CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES.

Si querés ser protagonista de los Negocios necesitás información.
Si estás acá es porque necesitás esta información.

SUSCRIBITE

Por asesoramiento personalizado o consulta de Planes Corporativos escribinos a suscripcion@puntobiz.com.ar. Whatsapp al 3415034363.

Más info

Lo que tenés que saber de Agro

Las más leidas

Además

La sesión de tu cuenta se cerro por exceso de usuarios.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?