El pasado 14 de julio Aguas Santafesinas despidió sin sumario previo a su gerente técnico, Gustavo Actis, al acusarlo de no haber controlado a dos de los funcionarios a su cargo que firmaron pagos por obras no concretadas a la empresa porteña GAT que tenía que montar (y no hizo porque quebró) dos plantas de osmosis inversa, una en Rufino y otra en Cañada. Pero la empresa, cuyo accionista es el gobierno provincial, todavía no reemplazó a Actis, según confirmaron a punto biz voceros de prensa de Aguas. Y según empleados jerárquicos, que pidieron no ser identificados por temor a represalias, señalaron a este medio que en la práctica quien cumple ahora sus funciones es Jorge Nuñez.
Nuñez es médico de profesión, pero con recorrido en el área comercial en empresas de servicios sanitarios, y llegó a Aguas cuando asumió como gobernador Hermes Binner. En esa tanda, también ingresaron a la cúpula de la empresa como asesores hijos de apellidos de peso en el partido socialista como Mariano Lamberto y Cecilia Ciancio, la hija del ministro de Aguas y Servicios Públicos, la cartera que conduce políticamente la empresa.
Nuñez llegó a tener un puesto de gerente gerenal pero luego fue separado en un confuso episodio que todavía se recuerda en los pasillos de Aguas y que incluyeron vacaciones que se tomó sin aviso junto con la hija del ministro, con la que formó pareja, que pusieron los pelos de puntas al por entonces presidente Alberto Daniele.
Fue ahí -en 2010- cuando Actis fue nombrado gerente general de la empresa. Con cierto respaldo político del presidente de Aguas, Gustavo Daniele, el gerente no ocultó diferencias con el gobierno al que responsabilizaba por no priorizar la inversión pública en el área concesionada.
En marzo de 2012, otra vez el gobierno metió mano en la organización gerencial de Aguas y armó tres gerencias: una “Técnica”, que pasó a controlar Actis, una “Financiera” (la que realmente hoy tiene el poder porque controla la billetera y tiene bajo control el presupuesto) a cargo de Teresa Beren, ex subsecretaria de Ingresos Públicos, y otra “Operativa”, que marcó la vuelta de Nuñez a la empresa.
Y ese dato no es menor ya que en los pasillos de Aguas sostienen que Actis –quien tiene larga trayectoria en la empresa en puestos técnicos y de planificación- además de venir criticando la falta de inversión provincial para mejorar el servicio era la última barrera que tenía que el personal de planta para resistir lo que algunos califican de “desmantelamiento” de los recursos humanos de la empresa en manos de los “asesores” políticos que llegaron con el socialismo.
Inminente resolución
Con respecto al despido de Actis, quien en su defensa esgrime que fue él quien encargó la auditoría que descubrió las irregularidades en su área, el ex gerente presentó en la Cámara Contencioso Administrativa un recurso rechazando la medida y solicitando su reincorporación, o como se conoce en la jerga como “amparo laboral”.
Actis pide que se le inicie el sumario interno que establece la ley antes de que se decida su continuidad laboral en la empresa estatal, pero con él en funciones dentro de Aguas, ya que argumenta que para definir su alejamiento no se cumplieron con los procedimientos previstos. Fuentes de la Cámara le confiaron ayer a punto biz que la resolución sobre el caso está a punto de salir.