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Para tener en cuenta

Cuando invertir en acciones bien te puede hacer millonario

En la actualidad, el ritmo acelerado de la globalización acompañado del aumento en el precio de diversos productos que son de vital importancia para la vida diaria ha generado que las familias se vean cada vez más apretadas en cuanto a sus gastos; literalmente hoy por hoy, la misma cantidad de dinero de hace un par de años alcanza para menos cosas, y ante tan desolador panorama, hay quienes buscan otra forma de ganar ingresos a como dé lugar.

Afortunadamente, en plena época donde el apogeo digital está en su mayor esplendor, aquellos que jamás imaginaron involucrarse en el mundo de las finanzas para poder lograr su cometido ya lo están haciendo gracias al mercado de acciones. Siempre teniendo en cuenta que para invertir hace falta mucho entrenamiento y mucho conocimiento de donde nos metemos.

Y es que, si bien el poder generar dinero a través de este medio no es del todo sencillo, literalmente cualquier persona puede hacerlo, y para prueba de ello aquí te dejamos la peculiar historia de Donna Fenn, una mujer que, sin ser economista ni mucho menos experta en cuanto a la bolsa de valores, compró hace algunas décadas acciones en una empresa de tecnología que más tarde se convertiría en la más poderosa del planeta.

¿Suerte o destino?

Con una pasión casi innata por las letras, Donna Fenn ha dedicado gran parte de su vida al periodismo y a la escritura de artículos, especialmente a aquellos relacionados con las pequeñas empresas que van tratando de abrirse paso entre las grandes industrias y que poseen mucho potencial, las también llamadas “Startups”.

Sin embargo, si bien Donna gustaba de dar realce a las ideas emprendedoras a través de su talento al frente del teclado, nunca había reparado en invertir como accionista dentro de una de estas, así que, de buenas a primeras, un día optó por hacer uso de un porcentaje modesto de dinero para ponerlo a trabajar en una empresa de equipos electrónicos que comenzaba a tomar impulso, un negocio comandado por un tal Steve Jobs cuyo nombre se hizo muy famoso años después.

La inversión de su vida.

Corría el año de 1985 cuando Donna probó suerte en el mercado de acciones, y con tan sólo 26 años de edad, era el prospecto menos pensado para poder hacerse rica a través de este medio. Inclusive ella misma lo había tomado como un juego, en el que lo único que buscaba era ganar un poco de experiencia y plasmarla en sus artículos.

En aquel entonces las acciones de Apple rondaban en los 39 centavos (hoy ronda los $217 por acción), y Donna se animó a comprar una buena cantidad de estas pensando que sería algo divertido de probar, sin embargo y contra todo pronóstico de aquellos que no daban crédito a tal golpe de fortuna, la empresa con el imagotipo de la manzana mordida ascendió como la espuma en los años posteriores, haciendo que el dinero de la joven escritora se multiplicara al 50,000%.

Hasta la fecha, este ha sido uno de los casos de inversión inexperta en la bolsa de valores más peculiar de los últimos tiempos, ya que, sin tener la intención de ello, la ahora consultora editorial, en aquel entonces joven recién egresada de la universidad, cambio su vida para siempre al hacer una muy buena inversión.

19.09.2019 12:30 | Fuente:

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