La fuga de 13 presidiarios de la cárcel de máxima seguridad de Ezeiza provocó la salida del director del servicio penitenciario, Víctor Hortel. En su lugar, el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, anunció como su sucesor a Alejandro Marambio, quien había estado en el cargo entre 2007 y 2011.
En diálogo con Base de Datos (FM Meridiano 107.1), el diputado por la Coalición Cívica-ARI, Carlos Comi, tildó a Hortel de incapaz y reconoció que a Marambio lo echaron pos su crueldad y violación a los derechos humanos.
- ¿Es posible que se haya perpetuado esta fuga masiva?
- Yo creo que es imposible que se hayan fugado de un penal de máxima seguridad sin complicidad interna. Hortel es un incapaz al cual se le fugan 13 presos de máxima peligrosidad, pero hace también un par de meses ex represores condenados por delitos de lesa humanidad. Es el tipo que se disfrazada de Superman para hacer fiestas al interior de los penales y después las mandaba a los diarios. Es el mismo que nosotros denunciamos por abuso de autoridad por interpretar que las personas podían salir en cualquier momento para asistir a actos políticos.
Y tuvo el apoyo de los jueces, que es una vergüenza doble porque ningún funcionario puede hacer y decir lo que la ley no dice. La ley establece plazos para que las personas puedan salir de los penales, y estos plazos no se cumplen. Y Hortel, en su impunidad, hacía lo que quería. Se va por incapaz, pero el que viene es peor, puesto que lo echaron por su crueldad y violación hacia los derechos humanos. Pareciera que el gobierno vuelve sobre los pasos de un funcionario que echó.
- Estela de Carlotto le puso un freno a esta movida para decir que hay que revisar los papeles de Marambio. ¿Qué poderes se mueven dentro del gobierno?
- Hortel es la Cámpora y Marambio es Aníbal Fernández y Julio Alak. Alak fue el que sostuvo la mentira de Hortel todo este tiempo y encima ahora es el que promueve con bombos y platillos la vuelta de Marambio. El problema es que este es un gobierno que no le encuentra soluciones a los problemas que él mismo genera. No la escuché a Carlotto, pero me deja más tranquilo que se levanten voces. Ojalá haya un freno moral que impida que una persona como Marambio vuelva al poder.