La asociación civil Niños del Sur (Ansur), creada por el futbolista Pocho Lavezzi en Villa Gobernador Gálvez, cumple un nuevo aniversario. Este cuarto año será festejado entre las trescientas personas que integran la asociación contando a los niños, sus familias y colaboradores.
Ezequiel Lavezzi se crió en Villa Gobernador Gálvez, a kilómetros de Rosario, y luego de jugar en primera división del fútbol argentino, llegó a Europa y a la Selección Nacional. La realidad de su lugar de origen sigue siendo compleja, atravesando una dura situación de pobreza y exclusión profundizada por la delincuencia y la corrupción.
En este sentido, la asociación de Lavezzi trabaja desde un enfoque de educación popular de base comunitaria para brindar herramientas de vida a los chicos y así poder modificar su destino a base de una alternativa de vida. A Ansur asisten cincuenta chicos, de 4 a 15 años que tienen cubierto el almuerzo y merienda con dieta reforzada, apoyo escolar personalizado, computación orientado al e-learning, la alfabetización digital y la lecto-escritura.
La organización tiene firmado convenio con tres escuelas de la zona para, con esfuerzos compartidos, consolidar el proceso de aprendizaje escolar de los niños. Además, se desarrollan programas vinculado al deporte, a la salud primaria, al arte y reciclado, a la murga y la jardinería-huerta.
Junto a ello, se organizan salidas didácticas, festejos de cumpleaños y fechas importantes, campamentos, viajes. En todos los espacios se busca potenciar las habilidades, fortalecer la subjetividad y trabajar sobre las problemáticas específicas detectadas en cada niño, su familia y el barrio.
En simultaneo, Ansur atiende las problemáticas personalizadas de cada familia a través del Programa de Asistencia Integral para el Fortalecimiento Familiar donde los adultos reciben contención, psicológica, asesoramiento legal, ayuda alimentaria y material, contención, talleres de salud primaria y violencia hasta se ha formado una Comisión de Mujeres de Ansur, donde las mismas madres o familiares mujeres enseñan y aprenden manualidades para desarrollar emprendimientos económicos.
Ansur es el único lugar con esas características de toda la ciudad. Por ello se ha creado un arco de solidaridad donde empresas del parte industrial, comercios, medios, particulares de la zona que colaboran asiduamente para que los chicos puedan tener un futuro distinto.
En cuatro años, Ansur ha generado: - 100 niños y adolescentes beneficiarios en forma directa.
- 400 beneficiarios indirectos.
- 7 programas en marcha.
- Convenio con tres escuelas.
- 42.240 platos de comida, postres y meriendas.
- 3.600 horas de talleres.
- 1.152 horas de asesoramiento a familias.
- 15 salidas recreativas.
- 2 viajes didáctico-recreativos a otras provincias.
- 2 campamentos.
- Red de solidaridad entre instituciones.