El plazo fijado por el juez Fabián Lorenzini para inscribir candidatos al salvataje cerró este lunes al mediodía.
Algodonera Avellaneda atraviesa este lunes una instancia decisiva. A las 12.30 venció el plazo establecido por el juez concursal Fabián Lorenzini para que acreedores, inversores o cooperativas se inscriban en el proceso de cramdown y manifiesten su intención de quedarse con el control de la compañía mediante un acuerdo para reestructurar su abultado pasivo.
Hasta la mañana de este lunes no se había registrado ningún interesado y, entre los trabajadores, daban prácticamente por descartada la aparición de una propuesta sobre el filo del vencimiento. Si esa situación se confirma, quedará agotada la última instancia prevista por la Ley de Concursos y Quiebras antes de la declaración de quiebra.
“Por la deuda que tiene la empresa es muy difícil que alguien se presente. Nosotros estamos dentro del concurso y podemos consultar la página oficial del expediente: hasta ahora no hay nada publicado”, señaló Juan Carlos Bandeo, secretario general del gremio textil de Reconquista, en contacto con Punto biz.
El registro de salvataje quedó habilitado el 29 de septiembre y admitía la inscripción de acreedores, terceros inversores y cooperativas de trabajadores interesadas en adquirir el capital social. Los postulantes debían acreditar experiencia en el rubro textil, canales de comercialización activos y un comportamiento tributario regular durante los últimos cinco años.
La apertura del cramdown fue dispuesta después de que Algodonera Avellaneda no lograra reunir las mayorías necesarias para homologar su propuesta concursal. El factor determinante fue el rechazo del Banco Nación, principal acreedor de la compañía y titular de más del 80% del capital computable.
La entidad pública tiene reconocido un crédito por u$s260,8 M y $1.585,8 M. La empresa, vinculada con integrantes de la familia Vicentin, intentó que el banco fuera apartado del cómputo de las mayorías bajo la figura de “acreedor hostil”, pero Lorenzini rechazó el planteo y dio por fracasado el período de exclusividad.
A la deuda concursal se suma un pasivo generado con posterioridad a la presentación, que según los informes incorporados al expediente supera los $6.818 M. Allí aparecen obligaciones por energía eléctrica, impuestos, cargas laborales y otros compromisos necesarios para sostener la actividad.
El escenario que gana terreno
Ante la falta de interesados, el escenario que aparece como más probable es una declaración de quiebra con continuidad de la explotación. Ese mecanismo permitiría que la planta siga funcionando mientras el juzgado y la Sindicatura administran la actividad, preservan los contratos vigentes y buscan una alternativa para vender la unidad productiva en marcha.
“Es el escenario que se viene planteando. La quiebra con continuidad permitiría seguir trabajando, pero el control tendría que pasar al juzgado y a los síndicos. Ahí se tendría que informar claramente cuánto dinero entra, cuánto sale y qué obligaciones se pagan”, explicó Bandeo.
La planta de hilandería y tejeduría ubicada en Reconquista trabaja actualmente mediante contratos de producción a fasón. Bajo ese esquema, terceros aportan la materia prima y pagan para que Algodonera Avellaneda realice el proceso industrial.
De acuerdo con el dirigente gremial, actualmente se producen entre 350.000 y 400.000 kilos mensuales de hilo y tela. La actividad permite mantener dentro de la planta a unos 200 trabajadores, que cobran sus salarios en forma quincenal. Los ingresos mensuales se ubican, según la categoría y los días trabajados, entre $800.000 y $900.000.
Sin embargo, el medio aguinaldo no fue abonado en su totalidad. La compañía calculó el pago en proporción a los meses trabajados desde la reactivación parcial de marzo y prometió completar el saldo posteriormente. “No existe ningún acuerdo firmado que autorice a pagar solamente una parte del aguinaldo”, cuestionó Bandeo.
El reclamo de los trabajadores que quedaron afuera
La mayor preocupación gremial está centrada en los aproximadamente 100 operarios que no fueron convocados cuando la empresa retomó parcialmente la producción. Según Bandeo, ese grupo permanece sin trabajar y sin cobrar desde octubre de 2025.
El sindicato anticipó que, una vez conocida la resolución judicial, hará una presentación para exigir una respuesta concreta sobre esos trabajadores. Una eventual continuidad productiva sólo con el personal actualmente convocado podría profundizar el conflicto entre quienes conservan un ingreso y quienes reclaman salarios e indemnizaciones. En caso de quiebra, esos trabajadores pasarían a reclamar sus créditos salariales e indemnizatorios dentro del proceso liquidatorio. Aunque los créditos laborales cuentan con privilegios legales, el gremio advierte que el patrimonio disponible resulta ampliamente insuficiente frente al tamaño de la deuda.
Activos por debajo del pasivo
El patrimonio industrial incluye la hilandería y tejeduría de Reconquista, una planta desmotadora en General Pinedo, Chaco, otra en Bandera, Santiago del Estero, y un inmueble ubicado en la Ciudad de Buenos Aires. De acuerdo con estimaciones que maneja el sindicato, el conjunto de esos bienes tendría un valor de entre u$s60 M y u$s70 M. La cifra se encuentra muy por debajo de los casi u$s300 M que, tomando capital y demás conceptos reclamados, pretende recuperar el
Banco Nación.
El inmueble porteño aparecía como uno de los activos con posibilidades de generar fondos, pero está alcanzado por medidas cautelares vinculadas con la deuda bancaria. Para el gremio, aun si consiguiera venderse, el producido sería insuficiente para atender al principal acreedor y dejar margen para cancelar todos los créditos laborales. “Si se venden los activos, habrá que determinar cuánto le corresponde a cada acreedor. Nuestra preocupación es que exista una reserva para responder por la gente que quedó afuera y lleva casi un año sin ingresos”, sostuvo Bandeo.
El dirigente también alertó por el peso de los costos operativos. Según indicó, la empresa recibió dos facturas de energía eléctrica cercanas a los $700 M cada una. Una de ellas fue observada y se encuentra sometida a revisión, mientras que la restante se incorporó a las obligaciones corrientes de la compañía.
Vencido el plazo de este lunes, la próxima señal deberá llegar desde el Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de la Segunda Nominación de Reconquista. Si se confirma que nadie ingresó al registro, Lorenzini deberá resolver el fracaso del salvataje y definir si declara la quiebra con continuidad de Algodonera Avellaneda.
CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES.
Si querés ser protagonista de los Negocios necesitás información.
Si estás acá es porque necesitás esta información.
Por asesoramiento personalizado o consulta de Planes Corporativos escribinos a suscripcion@puntobiz.com.ar. Whatsapp al 3415034363.
Si sos Suscriptor ingresá:
CONTACTOS
Redacción: redaccion@puntobiz.com.ar
Publicidad: comercial@puntobiz.com.ar
Suscripción y Circulación: suscripcion@puntobiz.com.ar
Domicilio: Rioja 1065 Piso 3, 2000 Rosario.
SOBRE PUNTO BIZ
Punto biz es un medio de información impulsado por periodistas y empresarios de Rosario. Apuesta a ser un aporte para el desarrollo de la región en base a los siguientes postulados:
STAFF
Director General: Julio Torné. jat@puntobiz.com.ar
Director Periodístico: Gabriel González. gabriel@puntobiz.com.ar
CONTACTOS
Redacción: redaccion@puntobiz.com.ar
Publicidad: comercial@puntobiz.com.ar
Suscripción y Circulación: suscripcion@puntobiz.com.ar
Domicilio: Rioja 1065 Piso 3, 2000 Rosario.
¿Querés recibir notificaciones de alertas?