• Dólar Banco Nación $1460.00
  • Dólar Turista $1898.00
  • Dólar Libre $1435.00
  • Dólar MEP $1459.50
  • Contado con liqui $1512.20
  • Dólar Banco Nación $1460.00
  • Dólar Turista $1898.00
  • Dólar Libre $1435.00
  • Dólar MEP $1459.50
  • Contado con liqui $1512.20

Lo nuevo

Según especialistas

Cuáles son los hábitos para reducir la inflamación crónica

Hábitos saludables

Por Redacción

Cuando persiste en el tiempo, este proceso puede afectar células, órganos y elevar riesgos para la salud.

La inflamación crónica ocurre cuando la defensa natural de nuestro cuerpo, diseñada para combatir infecciones y reparar tejidos, permanece activa durante un tiempo prolongado. Esta situación puede dañar células y órganos y se asocia a un incremento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer y trastornos neurodegenerativos, según expertos citados por National Geographic. Las investigaciones recientes han identificado 12 hábitos saludables respaldados por evidencia científica que ayudan a reducir la inflamación y mejoran el bienestar general.

Diversos estudios científicos han establecido que la inflamación crónica puede prevenirse o reducirse incorporando rutinas diarias simples. Estas acciones, apoyadas por análisis clínicos y revisiones científicas, han mostrado disminuir varios marcadores inflamatorios en la sangre y mejorar la salud integral en diferentes grupos de edad y contextos geográficos.

1. Aliviar el estrés

El estrés psicológico desempeña un papel fundamental en el desarrollo de inflamación crónica. Su presencia activa la liberación de sustancias proinflamatorias, como las citoquinas.

Richard Davidson, profesor de psicología y psiquiatría citado por National Geographic, sostiene que la práctica regular de meditación o yoga puede reducir estos compuestos y disminuir la inflamación sistémica. Estas actividades, incorporadas en la rutina diaria, favorecen el equilibrio emocional y reducen los efectos del estrés prolongado en el organismo.

2. Reducir la grasa abdominal

La acumulación de grasa visceral está relacionada con mayor secreción de sustancias proinflamatorias y un aumento del riesgo metabólico y cardiovascular.

Lawrence J. Cheskin, especialista en nutrición, explica que una dieta baja en calorías, rica en fibra y acompañada de actividad física contribuye a reducir la grasa abdominal y los niveles de proteína C reactiva y colesterol LDL. Estos efectos se reflejan en análisis sanguíneos que muestran descensos en los indicadores inflamatorios.

3. Disfrutar de la naturaleza

El contacto habitual con la naturaleza disminuye de forma medible distintos marcadores inflamatorios en adultos, según investigaciones citadas por National Geographic.

Anthony Ong, profesor de psicología, señala que la exposición recurrente a ambientes naturales —como parques, bosques o ríos— ayuda al cuerpo a reducir el estado de alerta provocado por el estrés. Dakota Cintron, psicóloga del desarrollo, sugiere dedicar al menos dos horas semanales a actividades al aire libre o incluir elementos naturales en espacios interiores. Este vínculo favorece la calma y permite una gestión más saludable del estrés cotidiano.

4. Mejorar la higiene bucal

Una adecuada higiene bucal, que incluya el uso rutinario de hilo dental y cepillado con cepillo eléctrico, reduce la inflamación de las encías y de todo el cuerpo.

Las bacterias presentes en casos de periodontitis y gingivitis pueden entrar al torrente sanguíneo, promoviendo respuestas inflamatorias sistémicas. Por ello, mantener la salud de las encías incide favorablemente en la inflamación general del organismo.

5. Mantener una rutina de ejercicio constante

El ejercicio aeróbico regular y de intensidad moderada favorece la reducción de la inflamación sistémica, según diversos estudios recientes. Prácticas de 30 a 60 minutos, dos o tres veces por semana, generan mejoras observables en adultos de distintas edades.

Incluso una caminata diaria de 20 minutos aporta beneficios celulares y bioquímicos. Redd, consultado por National Geographic, advierte que el sobreentrenamiento puede tener el efecto contrario y aumentar la inflamación.

6. Priorizar el sueño de calidad

Dormir mal o con horarios irregulares influye directamente en el sistema inmunológico y eleva los niveles de marcadores inflamatorios.

Joseph Dzierzewski, psicólogo e investigador del sueño, afirma que la sincronía del reloj biológico es esencial para controlar la inflamación. Las recomendaciones incluyen mantener horarios fijos para dormir, exponerse a la luz natural en las mañanas y establecer rutinas relajantes antes de acostarse.

7. Minimizar la exposición a sustancias químicas

La exposición continua a sustancias químicas como el humo del tabaco, pesticidas, compuestos orgánicos volátiles o PFAS incrementa la acumulación de toxinas y la inflamación en los tejidos.

Los especialistas sugiere medidas prácticas: elegir productos de limpieza no tóxicos, evitar pesticidas en el hogar y preferir objetos libres de tales compuestos. Aunque eliminar completamente la exposición es imposible, reducirla ayuda a disminuir la carga inflamatoria del cuerpo.

8. Fortalecer los vínculos sociales

Tener vínculos sociales sólidos contribuye a la regulación de hormonas del estrés, como el cortisol, disminuyendo así la inflamación sistémica.

Richard Davidson apunta que una red social robusta reduce la reacción al estrés y puede retrasar el envejecimiento epigenético, de acuerdo con investigaciones de 2025 referidas por National Geographic.

9. Limitar el uso de redes sociales

El uso excesivo de redes sociales se ha vinculado con niveles elevados de proteína C reactiva, un marcador de inflamación, según estudios citados por National Geographic.

David Lee, psicólogo social, señala que dedicar mucho tiempo a estas plataformas afecta el sueño y limita la realización de actividades saludables. Recomienda fijar límites estrictos de uso y reflexionar sobre el control real del tiempo invertido en redes.

10. Reír con frecuencia

La risa espontánea reduce la inflamación al disminuir la hormona cortisol, relacionada con el estrés.

Caroline Kramer, endocrinóloga, propone buscar activamente situaciones o actividades que provoquen risa, como ver vídeos con sentido del humor o compartir momentos agradables con otras personas. Tras episodios de risa, los estudios muestran una reducción en los niveles de proteína C reactiva.

11. Utilizar la sauna de infrarrojos

Tomar sesiones en sauna de infrarrojos puede apoyar la desintoxicación y la liberación de toxinas acumuladas, lo cual beneficia el control de la inflamación.

Los especialistas señalan que investigaciones en animales han encontrado una reducción de citoquinas proinflamatorias después de emplear este recurso. Si bien los estudios en humanos son preliminares, muchos especialistas consideran que esta práctica ofrece efectos prometedores.

12. Incorporar masajes de forma regular

El masaje mejora la circulación sanguínea, apoya la desintoxicación y contribuye a disminuir la inflamación sistémica.

Los expertos explican que estos beneficios se logran tanto con masajes profesionales como al usar una pistola de masaje. Aplicar esta rutina periódicamente favorece la recuperación muscular y la salud celular.
 

CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES.

Si querés ser protagonista de los Negocios necesitás información.
Si estás acá es porque necesitás esta información.

SUSCRIBITE

Por asesoramiento personalizado o consulta de Planes Corporativos escribinos a [email protected]. Whatsapp al 3415034363.

Más info

Lo que tenés que saber de Lo nuevo

Las más leidas

Además

La sesión de tu cuenta se cerro por exceso de usuarios.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?