Córdoba cerró con la policía un aumento del 100%. Buenos Aires negocia en torno al 70%. En Santa Fe, los policías piden una suba del 130%. Con independencia de lo justificado del reclamo, la pregunta es la siguiente: ¿De dónde saldrá la plata para financiar esos aumentos a los 20 mil agentes que hay en Santa Fe?. Más aún cuando lo que se reclama son subas en el básico que gatillan otros aumentos en el costo laboral que deben enfrentar las provincias.
Es más, que las fuerzas de seguridad tenga éxito -en un reclamo que empresarios y políticos consideran "extorsivo"- seguro disparará reclamos por aumento salariales del resto de los empleados públicos (como médicos y docentes) que no se contendrán con subas del 17%, como soñaba el gobierno nacional.
Es que el conflicto en Córdoba sentó precedente. En efecto, la decisión del gobernador José Manuel De la Sota de ceder casi sin negociar al reclamo una vez que ya la Gendarmería mantenía el órden lo que hizo fue extender al resto del país (lo nacionalizó en la cara al gobierno nacional) ya que la policía vio que el método extorsivo funcionaba.
¿Pero el presupuesto de Santa Fe está en condiciones de hacerle frente al reclamo de agentes santafesinos? Es que para buscar recursos, el Gobierno ya quemó los cartuchos en 2012 con una reforma impositiva y hasta incluso los perdigones del presupuesto 2014 donde intenta subir algunos tributos – ya tiene el ok en el Senado y el viernes lo tratará Diputados–. Si el gobernador decide hacer frente al reclamo policial debería enfrentar un incremento del 100% de los salarios de unos 15.000 efectivos.
Desde la Fundación Apertura se mostraron en contra del método de presión impuesta, aunque reconocieron lo bajos que son los sueldos en el sector. “Está claro que son escasos, pero antes de negociar la policía debe levantar la protesta. La Provincia puede afrontar los incrementos sin elevar los tributos. Si se baja del 25% al 10% el ausentismo en la salud y educación, se puede afrontar la suba que se reclama y los ingresos iniciales pueden llevarse a $10.000”, dejó en claro Esteban Hernández, presidente de la entidad.
Otro que hizo eje en el mismo factor fue el diputado justicialista Mario Lacava, quien explicó que los índices son de entre el 25% y el 30%, un número muy alto teniendo en cuenta el gasto que genera en la caja estatal. “Es algo fundamental que es necesario rever. Esta gestión metió 26.000 personas en el empleo público, lo cual es un chorro gigante de dinero que se va mensualmente”, disparó.
Pero el legislador, esta vez no quiso meterse con las finanzas socialistas ni aventurase a dar una opinión sobre el estado de las arcas para afrontar el incremento policial. “Esta gestión sube los sueldos y aumenta el gasto estatal un 10% más de lo que incrementa los salario. Quien tiene que decir si la Provincia está en condiciones de aguantar el aumento es el ministro Sciara”.
Así las cosas, el efecto cascada y el reclamo de los diferentes sistemas es algo a lo que nadie escapa y todos aseguran que será el próximo conflicto en el territorio nacional. “Los otros sectores, sobre todo el de la educación, va a salir a pedir aumento. Ya sacó el cuchillo y lo tiene entre los dientes. Esto viene decantado”, precisó Juan Carlos Mercier, ex ministro de Hacienda durante la última gestión de Reutemann.
El fiel reflejo ya está a las claras. La Federación Santafesina de Trabajadores Municipales (Festram) exige un bono de $700 para fin de año. Mientras que la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafe), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y el Sindicato de Profesionales y Universitarios de la Salud (Siprus) piden doble aguinaldo.
Pero desde la Fundación Apertura señalaron que una de las formas de evitar reclamos que bajen desde los diferentes sectores es abrir el llamado a paritarias cuanto antes. “Esta sería una forma de sortear la posible disparada de reclamos similares con futuras medidas de fuerzas”, insistió Hernández quien agregó además que “la Provincia debe exigirle un cierto compromiso de productividad a empleados por convenio porque el estado no es una patronal”.
Ayer por la tarde, el gobernador Antonio Bonfatti había elevado una propuesta a la policía de un básico de $8.100, un salario que todavía estaba lejos de los $12.000 planteados por las fuerzas de seguridad y fue rechazado. Al cierre de esta edición, las partes mantenían una reunión en la sede de Gobernación de Rosario para buscarle una salida al conflicto. “Si el Gobierno ofrece algo es porque está en condiciones de afrontarlo”, insistió Lacava.
La disparada de los reclamos, en donde la mayoría de los territorios no está en condiciones económicas de inyectar los desembolsos para la suba salarial, pusieron los ojos en la Nación. Es que algunos especialistas hablan que el rojo de las arcas kirchneristas sería a fin de año de unos $100.000 M, lo que tiraría por la borda cualquier intento de amortiguar el impacto en las cajas de las provincias. “No lo veo posible que haga aportes a todos los estados para pagar los aumentos que se están requiriendo”, aclararon desde la Fundación Apertura.