El conflicto laboral que hoy más resuena en la provincia parece no tener solución. Es que la situación candente que se vive en
Allocco con los empleados alejó a inversores interesados en quedarse con la empresa para reactivarla. El último trascendido había sido que un
grupo aceitero asomaba como posible comprador. Pero parece que fueron más de uno. Según le contó a punto biz Pablo Cerra, abogado de la UOM, se terminaron alejando “los dos o tres interesados que había”. El martes hubo una reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación donde se resolvió extender un subsidio a los trabajadores hasta enero de $1.500. Por otro lado, reclaman un crédito aduanero de u$s900.000, pero como la firma le debe casi lo mismo al estado, los montos quedarían a cuenta.
El horno no está para bollos y unos 130 empleados esperan una solución. Pero los últimos sucesos –
marchas y protestas frente a Anses,
acampes y bloqueos en el MInisterio de Trabajo, encadenamientos en la puerta de la planta de Villa Gobernador Gálvez y hasta algún que otro desencuentro entre los propios trabajadores – terminaron alejando a interesados. “Aparecieron algunos inversores, pero debido a la conflictividad social se terminaron yendo. El tema está muy candente y nadie quiere arriesgarse a poner plata en un lugar así”, deslizó Cerra.
El pasado martes en una reunión entre representantes de la UOM, empleados de
Allocco, el ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada y la viceministra de Trabajo de la Provincia, Nora Ramírez, se decidió extender un subsidio extraordinario de $1.500 por trabajador hasta el mes de enero y del cual ya se abonaron las cuotas hasta octubre. Y si bien desde la entidad gremial metalúrgica no se mostraron disconformes con la medida, dejaron en claro que “queremos alguna solución y no este tipo de asistencialismo. Hoy es un aporte que en cierta medida le sirve a la persona, pero cuando esto se corte, a principios del año que viene, no se sabe que va a pasar”.
Según precisó Cerra, en los últimos reportes de la prensa se malinformó deslizando que los empleados reclamaban Repros. “Los propios funcionarios dieron mal las precisiones. Los Repros son subsidios que entrega el Ministerio de Trabajo para empresas que están funcionando y se encuentran en crisis. Y en este caso no hay ni empresa ni está funcionando”, aclaró.
Por último, el abogado remarcó que durante el encuentro se trató de buscar la forma de que Nación otorgue los “reintegros de un crédito aduanero, una especie de impuesto a las exportaciones” del cual Allocco es acreedora de aproximadamente unos u$s900.000. Y si bien sostuvo que en Aduana los fondos ya fueron liberados, los incumplimientos de la firma con el estado nacional dejarían sin efecto la llegada de los billetes. “Aparentemente hay una deuda con Afip en concepto de seguridad social. Y el problema es que la suma sería similar al crédito aduanero. Con lo cual es muy difícil que que se puedan cobrar estos fondos”, concluyó.
La
metalúrgica de Villa Gobernador Gálvez lleva más de cinco meses inactiva y sobre sus dueños, Marcelo Markous y su esposa, Amparo Corral, pesa una denuncia de vaciamiento.