Las industrias plásticas santafesinas están sintiendo la suba de costos y la menor participación en el comercio exterior de sus principales clientes. Como consecuencia inmediata, aquellas que tenían personal eventual decidieron recortarlo y funcionar a rajatabla con su staff permanente. Si bien no hablan de suspensiones ni de reducir turnos, están agazapados esperando que la temporada estival les de una mano y repunte la producción.
“Hay un estancamiento. No han habido cierres pero si hubo empresas que sacaron personal temporario que tenían tomado, se empezó a ajustar por ahí. Por el momento no se piensa en reducir horas ni turnos, ahora viene la época de verano en la cual el rubro trabaja mejor, de modo que el panorama está tranquilo pero no hay perspectivas de crecimiento”, contó en diálogo con punto biz el Presidente de la Cámara de la Industria Plástica de la Provincia de Santa Fe, Hugo del Valle.
La industria plástica no es exportadora por si misma (salvo escasas excepciones) sino que lo hace a través de sus clientes, integrando piezas o partes en equipos por ejemplo. De esta forma, la floja performance exportadora que está tendiendo la industria (y que queda reflejado en los últimos informes de Fisfe), les está jugando en contra.
“Los exportadores, por el problema del dólar, están haciéndolo en menor medida y entonces nosotros también estamos vendiendo menos cantidad de piezas. Ahi ya hay un primer resentimiento de la industria plástica en general”, explicó del Valle.
En tanto, le dedicó un capítulo también al mercad interno: “La gran cantidad de movimiento que tiene la industria plástica es en el mercado interno donde, si bien la materia prima tiene una suba de costos menor que otros insumos nacionales porque está con un dólar oficial, la mano de obra es un insumo muy alto. Es difícil trasladar esos costos a los precios finales, por lo tanto se pierde rentabilidad, y esto trae aparejado que la industria no pueda expandirse y son puestos de trabajo que no se pueden aumentar”, recalcó.
Por último hizo hincapié en una problemática que están empezando a notar cada vez con mayor frecuencia: el distanciamiento en la cadena de pagos: “Hay muchos cheques devueltos, y las empresas tardan en reponerlos. Esto indica que no es una situación puntual que se dio por un colapso determinado sino que viene para quedarse un tiempo”, indicó el directivo.