Si bien los datos de actividad del INDEC son muy promisorios cómo para esperar que el crecimiento del PBI se ubique por debajo del nivel mínimo requerido para gatillar el pago del Cupón, aún persisten dudas al respecto.
Los datos de actividad de los últimos meses del año deberían ser muy malos para evitar la erogación en 2014, lo que explica la formidable suba en los precios de los cupones. Pero el INDEC cuenta con otros “mecanismos” para informar un PBI por debajo del crecimiento necesario (3,22%) para que cobren los tenedores del instrumento.
Un eventual cambio del año base en la medición del Producto podría llevar el crecimiento del PBI originalmente informado a un nivel tal que se evite realizar el pago. La experiencia histórica indica que correcciones de esta magnitud son posibles.
Actualmente, el gobierno parece priorizar la publicidad de un crecimiento económico sobrestimado frente al costo que el pago del Cupón significaría. Pero en 2014, con reservas en declive, habrá que ver si mantiene esta postura. Paradójicamente, nuestra proyección del PBI indica que no debería afrontarse el pago.
Los actuales datos de actividad elevan las chances de pago del Cupón
En lo transcurrido de 2013, el Cupón del PBI fue una de las “niñas bonitas” del mercado local, con rendimientos considerablemente superiores a la mayoría de los activos financieros domésticos (exceptuando el Merval, que tras el rally posterior a las elecciones primarias de Agosto, acumula un alza de 100%).
Si se consideran exclusivamente las ganancias de capital (definidas como el rendimiento devengado exclusivamente por la variación de precios), los cupones del PBI aumentaron más de 70% en promedio en lo que va del año.
Esta performance estuvo en buena medida impulsada por los sucesivos datos positivos de actividad publicados por el INDEC, que fueron aumentando la probabilidad de que se alcance el nivel mínimo de crecimiento del PBI requerido para que se gatille el pago (se necesita un alza del PBI oficial de 3,22% en 2013).
Sin embargo, aún no se desactivaron por completo las dudas sobre si futuros datos estadísticos más débiles y/o cambios metodológicos en la serie del PBI (cambio de año base o correcciones “hacia atrás” en la serie histórica) podrían llevar a un menor crecimiento, por debajo del nivel requerido para efectuar el pago.