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Judiciales

Operaba desde 1888

A una histórica corredora de cereales se la tragó la tierra

Cuatro años atrás promocionaron un ambicioso plan de crecimiento. Ahora la Justicia trata de localizar activos.

La Justicia dictó la quiebra de la firma Bantle Culasso SA, una histórica corredora de cereales rosarina, cuyo inicio de operaciones data  en 1888. Lo particular del caso es que la Sindicatura no logró encontrar rastro alguno de la empresa y en lo que va del proceso no compareció ningún abogado por parte de la sociedad.

La desaparición de la escena sin dejar rastros contrasta con un ambicioso plan de despliegue promocionado apenas cuatro años atrás, cuando la casa de corretaje de granos se lanzó a incursionar en negocios agroindustriales con un semillero multiplicador, planta de inoculantes y formuladora de fertilizantes, desplegando oficinas en el interior para asistir de manera personalizada a agricultores medianos y pequeños. 

Ya por entonces los Bantle se habían corrido del manejo del negocio, y la firma -presidida por Raúl Culasso, descendiente de los fundadores- tenía intereses diversificados con un acopio en Godeken, una desarrolladora inmobiliaria para canalizar inversiones de sus comitentes y la agrícola ganadera Fitesur, radicada en Colonia, Uruguay. 

Dos años después la firma quedó en manos de dos empresarios bonaerenses, Ricardo Luzzolino y Juan José Sacco, en una operación que tuvo ribetes polémicos por la calidad de los activos y pasivos transferidos, una cuestión que motivó prolongados corrillos en el edificio de Corrientes y Córdoba. 

La causa se tramita en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de la 4ª Nominación, a cargo de la magistrada Silvia Ana Cicuto. Según consta en el expediente, el rojo de la empresa se ubica en $10.085.364, fruto de deudas acumuladas con siete acreedores (API, Afip, Municipalidad de Rosario, Telecom y otros tres particulares).

"Ya se realizó el pedido de desapoderamiento en donde se pudo constatar que la sociedad no estaba más en el domicilio que había fijado. Lo cierto es que no encontramos nada, ni siquiera compareció ningún abogado de parte, lo cual llama muchísimo la atención", dijo a Punto biz el síndico CPN Guillermo Javier Poli, quien no dejó de remarcar su sorpresa: "No hay bienes, no hay libros, es muy raro", agregó.

Poli explicó que en lo sucesivo se seguirán rastreando los bienes que puede tener la sociedad y que figuren a través de distintos registros. El pedido de quiebra se inició en el año 2016 y el dictamen de quiebra tuvo lugar el último 27 de marzo.

Además de lo que figura en el expediente, en la base de datos del Banco Central puede verificarse que Bantle Culasso SA dejó un total de 63 cheques rechazados entre julio de 2016 y abril de 2017, por un monto que asciende a $3.467.252,38. Esta misma fuente informa la existencia de deudas con el Banco de la Nación Argentina y el Nuevo Banco de Santa Fe SA, ambas con montos irrisorios, pero considerados en situación "irrecuperable".

La "desaparición" de la firma que informó la Sindicatura también puede verificarse en la web, donde no hay mayores registros de su actividad. Sin embargo, mediante robots de búsquedas en archivos figura que la firma inició sus operaciones en el año 1888 y que en ocasión de su centenario, sus directivos recibieron una distinción especial de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

10.07.2018 05:16 | Fuente: punto biz