Seguínos en:
Negocios

Exclusivo suscriptores

Rosarinos a punto de comprar empresa con base en San Isidro

¿Cuáles son las empresas? ¿En qué estado está la negociación? Las respuestas en la nota

Los accionistas del Laboratorio Apolo, empresa que a mediados del año pasado fue noticia por una explosión de sus instalaciones en la zona sur de Rosario, ahora están en negociaciones para la compra del laboratorio porteño HLB Pharma, con base en la capital federal.

 

“Si bien todavía no se registra ningún movimiento societario que acredite el cambio de titularidad en la compañía, los nuevos dueños ya se presentan como tales ante el sector”, acredita el portal especializado en negocios del mundo farmaceútico,Pharmabiz.

 

Así como ocurrió con Apolo, laboratorio del que tomaron en control cuando se encontraba en franca decadencia y que pese a que lo estaban levantando cuando ocurrió el accidente se destapó lo precario del de sus procesos productivos, el laboratorio que ahora están en proceso de compra también atraviesa una crisis financiera de gran magnitud. No en vano viene siendo noticia por ajustes, despidos y pérdidas de clientes.

 

“Después del retiro de la escena protagonizado por sus dueños Hernán López Bernabó, Jorge Dimópulos y Marcelo Budetta, los que se pusieron al frente del laboratorio fueron los propietarios de los laboratorios Ramallo y Apolo, ambos de la ciudad de Rosario. Se trata de Ariel García Furfaro y Jorge Salinas”, agrega el portal. Los nuevos dueños toman el control de una empresa que adeuda cuatro meses de sueldos al equipo operativo, al igual que se mantienen ingentes pasivos tanto a proveedores como al fisco, y al personal desvinculado que entró en zona de juicio.

 

Según averiguó Pharmabiz, solamente en concepto de remuneraciones atrasadas el laboratorio debe alrededor de $15 M. Y el último pago que realizó la compañía a su staff lo hizo sin el pertinente recibo de sueldo, lo que habla a las claras de la poca consistencia de este deal. En otro orden, la empresa mantiene un pasivo de más de $5M en concepto de 39 cheques rechazados emitidos a través de la firma PharmaSolution. La mayoría corresponden a las indemnizaciones cuotificadas de parte de su personal desvinculado.

 

“La gran pregunta es a través de qué instrumentos la firma logrará generar ingresos no sólo para saldar sus deudas, sino para emprender una nueva etapa. Por lo pronto no cuenta con ningún cliente que le pueda aportar movimiento de caja. El último eslabón había sido Genomma, quien tomaba los servicios de tercerismo para fabricar su Tafirol. Pero puso un pie afuera al momento de la debacle, y a partir de esa fecha a la empresa se le hizo irremontable conseguir nuevos contratos”, completa el portal especializado.

 

17.07.2017 06:00 | Fuente: