Seguínos en:
Opinión

Esteban Hernández, Fundación Apertura

"No podemos eludir la responsabilidad de discutir en serio el presupuesto"

Más del 90% de los gastos que tiene el municipio de Rosario están asociados a un sistema de ajuste por inflación autónomo, es decir que su actualización no pasa por la decisión del ejecutivo ni de los concejales. La Fundación Apertura, que desde hace 11 años viene estudiando sistemáticamente el presupuesto municipal en forma independiente, señaló más de una vez que, en cambio, sólo el 40% de los ingresos del municipio tienen algún ajuste autónomo por inflación. El resto de los ingresos implican una discusión política permanente.

 

La tasa general de inmuebles (TGI) nace para sostener los servicios municipales de alumbrado público, recolección de residuos y limpieza. Pero a lo largo de los años las administraciones locales han ido extendiendo sus responsabilidades, sumándoles el saneamiento, transporte público, o la atención de sectores vulnerables. Y además, en el caso de Rosario, la atención de la salud.

 

En todas las ciudades del país, cuando se discute el futuro presupuesto, se pone sobre la mesa si debe aumentar o no la TGI, y en qué porcentaje. Pero esta discusión, por ignorancia, superficialidad u oportunismo político, está disociada de los incrementos de gastos que generan la necesidad del aumento de la tasa. En los Concejos nunca se discute simultáneamente qué pasa con la evolución de lo que invierten los municipios en recolección de residuos, o en mantenimiento del alumbrado público.

 

En nuestra ciudad estos servicios se prestan en forma mixta. En ambos esquemas, estos servicios tienen costos que se reajustan automáticamente por leyes, ordenanzas y contratos, imposibles de modificar al momento de discutir el valor de la tasa. Por ejemplo, el costo del servicio de recolección de residuos contempla un sistema automático de incremento de precios, a medida que los componentes de las fórmulas ergonómicas presentan variaciones como paritarias de camioneros o incrementos del gasoil.

 

Lo mismo pasa con el servicio de alumbrado, sobre el que inciden los incrementos de tarifas eléctricas, los salarios por paritaria, o el combustible. Cuando se ajusta la paritaria de los choferes de colectivos, impacta en el costo del boleto.

 

Si las municipalidades no reconocen los aumentos de costos, se corre el riesgo de perder la prestación por desfinanciamiento, algo común en la historia de nuestros municipios y comunas, amén de los juicios por incumplimientos contractuales o por incumplimientos de paritarias. Pero la dislocada tradición política argentina, no analiza conjuntamente el costo de los servicios y de los impuestos que se necesitan para sostenerlos. Cuando se discuten los presupuestos, sólo se visibiliza el pedido de aumentos de tasa que hacen los ejecutivos, pero no se muestra cómo y por qué aumentan los costos.

 

Como dato adicional, hemos escuchado en algunas fuerzas políticas, comentarios en el sentido que dado el reciente fallo a favor de Santa fe, que generaran aumentos de coparticipación a las ciudades, no hace falta aumentar la TGI. Pero el análisis concreto de los datos de coparticipación, nos obliga aclarar que estos ingresos futuros, solo representaran para Rosario el 3% de sus ingresos para el año 2016.

 

En este momento se está discutiendo el presupuesto 2016, y creemos que sería muy importante que se cambie la forma de la discusión presupuestaria. Los concejales deberían empezar a analizar en forma conjunta las dos partes de la relación, es decir servicio público y tasa para sostenerlo.

 

01.12.2015 10:34 | Fuente:

DEJE SU COMENTARIO

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

COMENTARIOS DE LOS LECTORES (0)