El personal administrativo del Concejo funense inició una huelga la semana pasada en reclamo del cobro de sus haberes de los dos últimos meses. Entre otras medidas, los empleados resolvieron bajarle la persiana a la Mesa de Entradas y esto trajo consecuencias en varios privados que vieron frenados sus proyectos.
En los últimos días, un emprendedor que precisa que los ediles acepten una donación de calles a la ciudad para avanzar con el ok definitivo de su loteo debió asimilar el paro y aguardar su resolución. Algo parecido le ocurre al Ejecutivo, que necesita el aval del Concejo al Fondo de Obras Menores que aporta la Provincia. Pero los empleados fueron claros cuando arribaron los Mensajes: “No los recibimos”, dijeron, por lo que debieron regresar al edificio municipal.
Si bien la huelga lleva sólo algunos días y es originada por una deuda punual, el presidente del Concejo Horacio Rímini habló de intencionalidad política en el retraso presupuestario para el cuerpo y deslizó que se trata de un “apriete” de parte del Municipio para que se aprueben los convenios urbanísticos que firmó la intetenta con desarrolladores hace casi un año.
Es que para avanzar en la aprobación definitiva de nueve urbanizaciones, la intendenta Mónica Tomei firmó junto a dueño de loteos el acuerdo de “Emprendimiento Urbanístico Responsable”. Cuando se efectuó la rúbrica no se sumó al Concejo, sino que se le derivó los documentos diez meses después para su mirada y aprobación (paso indispensable para el ok a los nuevos loteos). Pero los ediles aun no aprobaron el acuerdo y denuncian que como consecuencia de ello el municipio les recortó aportes.
Así, Rímini reclama al Municipio una deuda de $200.000, correspondiente a las partidas de gastos de los dos últimos meses y denunció que la propia intendenta habría dicho telefónicamente a un empleado del Concejo que "no hay plata porque no hay convenios aprobados".
Si bien los dichos de la mandataria no se pudieron comprobar, el atraso en el pago derivó en la medida de fuerza del personal administrativo del Concejo que hoy complica muchísimo el andar institucional de la ciudad porque no se reciben proyectos de concejales, Mensajes del Ejecutivo ni particulares y está detenida por completo la actividad del Cuerpo.
Según el titular del Legislativo, la intendenta busca "presionar" y "coaccionar" a los ediles. "Presiona al Cuerpo para conseguir algo", advirtió Rímini. Al mismo tiempo, señaló que aún no han tenido novedades respecto al pago de la deuda. "Desde el Ejecutivo dicen que no hay plata", subrayó.
A fin de expresar su "malestar", Rímini le envió una nota a la intendenta donde la acusa de "afectar el normal funcionamiento del Cuerpo Legislativo, que no puede pagar las remuneraciones de su personal, de sus concejales, el alquiler de su local y sus otros gastos de funcionamiento". También se la trasladó al Secretario de Regiones, Municipios y Comunas Horacio Ghirardi.
"Además -continúa la misiva enviada a Tomei- con este accionar usted niega la división de poderes constitucionalmente establecida y parece que pretende evitar así el pleno control de sus actos de gobierno, entre ellos el muy sensible control del manejo de los dineros públicos".