Pasadas las protestas de las fuerzas de seguridad provinciales y tras los aumentos salariales establecidos para los policías, los presupuestos regionales se resienten por el aumento de gasto no previsto. En Base de Datos (Meridiano 107.1), Ariel Barrau, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, analiza las consecuencias de los incrementos salariales en las arcas provinciales.
-¿Han hecho cuentas, cual es el impacto en las cuentas provinciales?
-Por el lado económico y presupuestario las provincias se vieron sorprendidas por tener que dar un incremento no pensado a las fuerzas de seguridad y probablemente también al resto del sector publico. Hay que modificar las pautas del presupuesto, que igual eran demasiado precavidas y estaban pensadas para algunos aumentos salariales en febrero por encima del 25%. Se complico todo porque si hoy se dan los incrementos para las fuerzas seguridad en una estimación preliminar tendríamos que se duplicaría el déficit de las provincias que está estimado en $22.000 millones y el costo fiscal del aumento a policías esta entre $20.000 y $25.000 millones, es una duplicación del déficit que estaba en el 1% del PIB nacional.
-¿Como se vienen financiando las provincias?
-Todas las provincias tienen distintas realidades, pero en general tenían la mitad de su endeudamiento con el gobierno federal, con la emisión de bonos de principio de la década pasada tuvieron que refinanciar y el gobierno federal paso a ser el principal acreedor de las provincias. Hoy el estado federal es el acreedor de la deuda en la mayoría de provincias. Hay algunas excepciones, las que no se sumaron al acuerdo, como Santa Fe, San Luis, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Pampa y otra provincia del sur, pero las provincias en 2013 se financiaron con el incremento impositivo que fue mas importante en aquellas que tienen mas base imponible o dependen menos de envios nacionales, pero esto ya era el máximo, lo que puede tolerar los ciudadanos porque están al borde de tener un efecto adverso en la recaudación las provincias se financiaban con el aumento de recaudación y con la coparticipación que no venia demasiado mal, no es que la situación era holgada, porque arrastraban déficit desde 2012, pero no venían en situación critica, porque el resto de las deudas que no eran con la Nación las podían refinanciar.
-¿Ha habido casos de emisión de deuda de algunas provincias?
-Hubo colocaciones, las mas resonantes fueron las emitidas con el valor del tipo de cambio, el dólar link, que tuvieron buena acogida en el mercado pero significó un riesgo para las provincias porque la devaluación acelerada del tipo de cambio implica que tienen que pagar mas y en su mayoría eran deudas a corto plazo, no a futuro, y es otra situación de riesgo. Pero el principal riesgo para el gobierno provincial es la situación salarial, entre el 50% y 60% del gasto es para pagar sueldos a personal publico y un aumento salarial desmedido en relación a los recursos para el año que viene trae directamente la duplicación del déficit, estaríamos hablando de números difíciles de manejar y se extiende a todo el sector publico.
-Uno imagina entonces a los gobernadores acudiendo a Casa Rosada para buscar crédito, ¿qué otra alternativa tienen?
-Es una situación complicada porque a diferencia de 2011 y 2012, cuando la Nación tenia la posibilidad de ayudar a las provincias y lo hizo, y para el año que viene probablemente lo haga por tres meses, pero aun cuando la Nación lo haga por tres meses igual que entonces es solo una situación de alivio puntal para una situación problemática, de manera que con todos los incrementos que hay en las provincias y por tener cerrado el acceso a crédito por su situación fiscal los llevan a pedir auxilio a la Nación, que también esta en una situación complicada, inédita en estos últimos años. Es una situación fiscal compleja que uno espera que tenga alguna racionalidad.
-¿La situación se complica por la inflación disparada?
-Exacto, se esta teniendo que negociar sobre el futuro económico mas incierto. En los últimos años había que trabajar con inflación muy alta pero este año va a ser mas del 25% y para el año que viene es muy difícil preverlo porque a la aceleración propia de la inflación se suman las demandas salariales provinciales que tienen que hacer frente a las mismas con un auxilio de la Nación, que terminó siendo la emisión monetaria directamente, y va a ser una emisión tan grande que va a retroalimentar la inflación, por eso se esperan medidas que lleven racionalidad al mercado o algún ancla para que esto no se desboque pero por el momento no aparece.
-¿Cuando habla de un ancla se refiere a un ajuste?
-En general los problemas económicos y fiscales argentinos empiezan por las provincias y terminan siendo problemas fiscales porque se comprometen gastos que terminan superando los ingresos. Pero lo que estamos previendo para el año que viene seria una superación absoluta de los ingresos y si no se respeta la restricción presupuestaria y los gastos son mayores que los ingresos, eso se puede mantener a corto plazo pero después se ve la realidad, por eso se termina en el ajuste de los gastos, que es reducirlos a niveles nominales en un contexto inflacionario, y eso genera conflictos a nivel económico y social.