Luego de dos años de espera, el Instituto de Desarrollo Comunitario (Idec) logró juntar los recursos necesarios y se alzó con un nuevo Salón de Usos Múltiples en su sede de Amenábar al 4.315. Para la concreción del proyecto, el organismo contó con el aporte financiero de la Fundación Cargill y el diseño de la Facultad de Arquitectura.
“Este es un proyecto conjunto que le llegó a la empresa a través de un empleado, porque uno de los parámetros que tiene Cargill en el trabajo comunitario es que los mismos estén involucrados para lograr que las comunidades prosperen”, dijo a punto biz Viviana Gioacchini, encargada del área de Atención al Cliente de la empresa.
El trabajo, que logró concretarse gracias a una labor conjunta, contó con el apoyo de la cátedra de Proyecto Aquitectónico de la Facultad de Arquitectura de la UNR, y fue el arquitecto Enrique Franco quien aportó toda su asistencia desde el diseño del proyecto. En cuanto a la mano de obra, el Idec se encargó de reunir a los vecinos del barrio, quienes colaboraron en la construcción del nuevo espacio.
“La Fundación Cargill se hizo cargo de todos los materiales, del control de obras, no desde lo técnico, sino desde la provisión de los insumos, que llegaron en tiempo y forma para que la obra nunca se detuviese, y controló que estuvieran los materiales acordes y que no fueran de otra calidad. Creemos que con esto el Idec va a poder contar con un espacio para capacitar a la gente del barrio, porque lo que se pretende es lograr la igualdad de condiciones”, continuó Gioacchini.
El proyecto entró en una rueda de evaluación con el objetivo de cumplir con tres ejes puntuales: involucramiento de la comunidad, del personal de la empresa y de la extensión universitaria de la Facultad. “Se involucraron muchas personas, de todos los niveles jerárquicos. Hubo tres gerentes que estuvieron pintando y hoy somos 15 personas las que estamos colaborando”, remarcó Lucía Ruiz, secretaria de Cargill y encargada de la contratación de proveedores.
“Nosotros tuvimos que buscar la manera para ordenar los trabajos con el medio, que es lo que hace la Secretaría de Extensión. Desde la Facultad nos encargamos de todas aquellas cuestiones que hacen a la cultura y a la problemática social. Existen distintos proyectos que ésta va considerando y la posibilidad de que algunos se concreten”, enfatizó Enrique Franco. El proyecto de la construcción del SUM, específicamente, se resolvió a partir de un convenio Macro.
Pese a cuestiones climáticas o a los recesos vacacionales, que estacionaron por un tiempo la obra, desde Cargill manifestaron una gran satisfacción al verla terminada. “Tener ahora un lugar como este en donde no había nada, es algo que te llena de orgullo y emoción”, concluyó Gioacchini.