Hace más de un año que la estación de servicios de la firma Petrobras ubicada en la costanera rosarina cerró sus puertas. Se trata de un gran predio en una zona inmejorable que desde ese momento se encuentra vallado y cuyo destino genera preocupación entre los vecinos.
Es que desde que la estación cerró fueron varios los rumores del destino que tendría ese espacio, entre los cuales circularon un edificio y una guardería de lanchas. Ante la incertidumbre, varios ciudadanos con casas sobre la barranca decidieron empezar a juntar firmas para oponerse a cualquier construcción en altura que pudiera ocurrir en el lugar.
Según pudo saber punto biz, aun no hay ningún proyecto presentado en el Concejo de parte de los titulares del lugar. Aun así, con la experiencia del club Rowing de por medio, los vecinos empezaron a atajarse.